El Ministerio de Educación solicitó la renuncia a Daslav Mihovilovic, director ejecutivo suplente del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Atacama, tras la polémica fiesta aniversario del organismo, la que se desarrolló en el Casino de Copiapó.
La regada celebración contó con una limusina de lujo decorada de manera ad-hoc, uso de cámaras 360° y consumo de alcohol.
La actividad contrasta con las controversias que ha enfrentado la SLEP de Atacama, entre las que destaca el despido de funcionarios, la reducción de horas docentes y denuncias de misoginia -por la exclusión de mujeres-, ha hecho que sea considerado como una de las administraciones más deficitarias del sector público.
Lo que terminó por sentenciar la permanencia de Mihovilovic en el cargo fue que la limusina de lujo contratada para la fiesta en el Casino de Copiapó sería propiedad de la empresa Limuhummer, la que tiene vínculos con la firma Pro Group, que entrega servicios de seguridad privada al SLEP de Atacama, consignó Emol.
La defensa del SLEP de Atacama
Frente a los cuestionamientos, desde el organismo explicaron que la celebración fue para conmemorar el aniversario del SLEP y que tuvo un carácter eminentemente interno, realizado fuera del horario laboral, sin uso de recursos públicos y sin afectar el funcionamiento de los establecimientos educacionales bajo su amparo.
El objetivo de la actividad fue destacar la labor de los funcionarios para fortalecer la educación pública, dejando en claro que no hubo gastos fiscales asociados y que no se debió contratar servicios externos o pagar arriendos, ya que todo fue gestionado por entidades externas.
A pesar de esto, desde el Colegio de Profesores calificaron la fiesta como “desubicada”, considerando las carencias del SLEP de Atacama, por lo que no correspondía la demostración de lujos.