Secciones
País

Amparo Noguera habló de la millonaria estafa de la que fue víctima: “Ocho días de tortura sicológica y miedo”

“Se llevaron los ahorros de casi 40 años de trabajo intenso, metódico y profundamente disfrutado”, puntualizó la actriz.

La actriz Amparo Noguera aseguró este viernes que vivió “ocho días de tortura sicológica y miedo”, al referirse por primera vez a la millonaria estafa que la afectó y por la cual la Policía de Investigaciones (PDI) detuvo a una banda integrada por 11 delincuentes.

La reconocida artista empleó su cuenta de Instagram para abordar el tema y, manifestó que “como muchos saben, a lo largo de ocho días de tortura sicológica y miedo, fui víctima de un enorme desfalco“.

Sobre el monto que le sustrajeron los antisociales, Amparo Noguera aclaró que “no fueron los 700 millones que algunos medios mencionaron, pero sí se llevaron los ahorros de casi 40 años de trabajo intenso, metódico y profundamente disfrutado“.

Además, la actriz apuntó que “hay otras víctimas también con pérdidas millonarias que vieron esfumarse de un día para otro los ahorros de toda su vida”.

Amparo Noguera dijo que no puede dar detalles de la estafa

Luego, indicó que, “lamentablemente, no puedo entregar detalles ni conceder entrevistas sobre este asunto. Se trata de una investigación compleja y especialmente delicada, en la que actualmente hay más de diez imputados privados de libertad, y cuya ventilación mediática me está vedada“.

En esa línea, Amparo recalcó que “no suelo pedir más de lo necesario, pero en esta ocasión debo solicitar respeto por parte de los medios de comunicación”.

Ahondó en el tema y manifestó que “dado que no estoy en posición de referirme públicamente a este tema, les ruego no enviar reporteros a esperarme fuera de mi domicilio o de los lugares que frecuento, ni intentar obtener declaraciones que sencillamente no puedo dar“.

Aprovecho la ocasión para agradecer muy profundamente a todos quienes, una vez más, como a lo largo de toda mi carrera, me han mostrado todo su afecto y empatía“, concluyó.

Notas relacionadas







La religión en Chile: Ni regreso ni colapso

La religión en Chile: Ni regreso ni colapso

Mientras en Europa el renacer religioso se explica en buena medida como una nostalgia por lo perdido o una búsqueda de identidad después de décadas de vacío cultural, en Chile el proceso es diferente: la creencia persiste, pero se desancla de las iglesias y se vuelve más personal, selectiva y menos obediente. Allá es retorno, aquí es reconfiguración.

Isabel Ossa

¿Era broma?

¿Era broma?

Da la impresión de que Boric se cansó. A dos meses de terminar su período —y mientras varios tratan de sujetarse en sus puestos con una ley de amarre—el Presidente parece haberse liberado. Como si aquello que pensamos que era una convicción política profunda, una nueva forma de habitar el cargo, hubiese sido más bien una camisa de fuerza.

Foto del Columnista María José O'Shea María José O'Shea
Lo trivial y lo banal

Lo trivial y lo banal

Ciertas expresiones no solo confunden, también asustan. Y ese miedo se paga en la vida cotidiana. Cuando el lenguaje sugiere arbitrariedad o imprevisibilidad, no se instala esperanza, sino incertidumbre. Y la incertidumbre es un insumo central del control autoritario.

Foto del Columnista María José Naudón María José Naudón


¿Tanto nadar para morir en la orilla?

¿Tanto nadar para morir en la orilla?

El chavismo ha perdido en el último tiempo todos sus pilares ideológicos. “Ahora lo único que queda es la supervivencia, y los jerarcas del movimiento que rodean a Delcy Rodríguez están decididos a sobrevivir a cualquier costo”, dicen los corresponsales del NYT en Caracas.

Manuel Santelices

No acepto

No acepto

En este artículo, y a propósito de la crisis de Venezuela pero de muchas cosas más, nuestro columnista critica con fuerza a una forma muy específica de izquierda: la izquierda profesoral. Esa que prefiere una teoría elegante antes que un testimonio incómodo, reemplazando la democracia por la geopolítica y minimizando la corrupción, la tortura y la prensa clausurada.

Foto del Columnista Rafael Gumucio Rafael Gumucio