Este viernes, el Juzgado de Garantía de Los Lagos decretó las medidas cautelares para los tres hijos de Julia Chuñil, por su presunta participación en la desaparición y asesinato de la dirigente mapuche, a quien se le perdió el rastro el 8 de noviembre de 2024.
Bajo este contexto, el tribunal resolvió dejar en prisión preventiva a Javier Troncoso Chuñil, quien según la hipótesis de la Fiscalía, sería el autor material del crimen de su madre.
Con respecto a Pablo San Martín Chuñil y Jeannette Troncoso Chuñil, ambos quedaron bajo la medida cautelar de arresto domiciliario total.
Antes de ello, el tribunal habría decretado arresto domiciliario nocturno para el ex yerno de Julia Chuñil.
De acuerdo a la investigación que lleva adelante el Ministerio Público, a Javier Troncoso se le acusa como el autor material del asesinato, mientras que a sus dos hermanos se les imputa la autoría por omisión.
El relato de la Fiscalía en el marco de la investigación del crimen de Julia Chuñil
En la audiencia de formalización, la Fiscalía apuntó que la dirigente mapuche vivía en “un contexto general de violencia e intimidación”.
En este sentido, argumentaron que “con una revisión que se realizó a los distintos imputados de esta causa, que doña Julia ya había sido víctima de violencia interfamiliar por parte de sus hijos, en particular por el hijo que se encontraba hace unas semanas atrás en condición carcelaria”.
De esta forma, detallaron varios casos de violencia, señalando que “en el año 2016, ocurre un homicidio al interior de la casa de doña Julia, en la cual su hijo José Luis Troncoso Chuñil comete un homicidio en perjuicio de la víctima Sergio Guzmán Guzmán, hecho por el cual fue condenado”.
A lo que agregó: “En dos ocasiones distintas, en dos iglesias del sector, la señora Julia Chuñil había pedido una oración por su vida. Le había pedido a las personas de ambas iglesias que oraran por ella porque ella sentía que estaba siendo amenazada por uno de sus hijos. Era tanto el miedo de Doña Julia, en el domicilio en el cual ella vivía, que pidió que oraran, porque sentía que era su vida o la de su hijo”.
Por su parte, la abogada defensora de los imputados, Karina Riquelme, cuestionó las pruebas presentadas, haciendo referencia a que se utilizan los testimonios de los testigos reservados, sin acompañarlos de otros antecedentes probatorios.
Respecto al testimonio del ex yerno de Chuñil, criticó que dicha diligencia se haya realizado recientemente y sin la presencia de un abogado defensor. Lo anterior, considerando que la desaparición se produjo hace más de un año. Además, afirmó que al ex yerno se le dijo que si quedaba en prisión preventiva, sus hijos se irían a una residencia del Estado.