La existencia de funcionarios con licencias médicas por más de ocho años es una de las irregularidades que detectó la Contraloría General de la República (CGR) el pasado 12 de noviembre, durante la inspección que realizó al turno nocturno de la Urgencia del Hospital San José.
De acuerdo con lo detallado en el informe N°1 de 2026 de la Contraloría Regional Metropolitana, en la ocasión se verificó que cuatro funcionarias de la Unidad de Urgencia del recinto asistencial permanecen con licencias médicas por hasta 8,8 años.
Indicó a la vez que, según los registros de control, las cuatro trabajadoras aparecen de forma permanente como no disponibles para asignación de turnos.
Lo anterior ha derivado en que en esa unidad se produzca una disminución constante de sus capacidades operativas, resaltó el reporte de la Contraloría.
En esa línea, el ente fiscalizador dijo que también se advirtió la falta de oportunidad en la actuación del hospital para hacer frente a ausencias prolongadas de funcionarios de ese establecimiento.
Otras irregularidades que encontró la CGR en el Hospital San José
Durante la inspección en terreno, la CGR detectó que, luego de ser ingresados formalmente a la Urgencia del Hospital San José, 44 pacientes debieron esperar entre cinco y 17 horas para ser atendidos.
En tanto, otras 24 personas esperaron entre cinco y 18 horas, aunque en definitiva se retiraron de la Unidad de Urgencia sin haber recibido atención médica.
Alertó además que, de 38 personas que estaban hospitalizadas a la espera de camas, algunas de ellas se encontraban en camillas al lado de los tableros eléctricos, “lo que constituye un riesgo para los pacientes y el personal del recinto asistencial”.
También se determinó la existencia de baños en mal estado, falta de puertas, deficiencias en la climatización, monitores con desperfectos, camillas deterioradas y con problemas, entre otras irregularidades.
En este punto en particular, la Contraloría ordenó al Servicio de Salud Metropolitano Norte instruir un procedimiento disciplinario para determinar las eventuales responsabilidades.
Además, dio un plazo de 60 días hábiles al recinto asistencial para adoptar las medidas que resulten necesarias para mejorar la capacidad operativa de su unidad de urgencias, junto con implementar las acciones respectivas ante las ausencias del personal de turnos, para fortalecer la atención de los usuarios.