HELO era el nombre que se le había asignado a la plataforma de sistema de registro electrónico que buscaba crear el Hospital Eloísa Díaz de La Florida. El proyecto se inició en 2021 bajo la dirección de Rubén Gennero, tres años antes que dejara el cargo que asumió en 2020.
Los encargados de su creación era el departamento de Transformación Digital, pero tras cuatro años de trabajo, en 2025 se decidió paralizarlo. El director del centro de salud, Enrique Ayarza, solicitó una auditoría externa y otra interna antes de tomar la determinación. Ambas arrojaron conclusiones completamente diferentes.
Auditoría interna
El estudio interno se enfocó en los gastos de los recursos que se destinaron a HELO hasta 2025, y concluyó en cuestionamientos a la contratación de Apix, el proveedor que desarrolló la plataforma.
Según consignó CIPER, el documento acusó que dicha firma fragmentó compras, “porque la compañía prestó el mismo servicio a través de varios tratos directos, ampliaciones de contrato y una licitación“, lo que está prohibido en la norma de compras públicas.
La empresa, que fue contratada por trato directo en primera instancia y se adjudicó una licitación posteriormente, recibió más de $2.476 millones entre 2022 y julio de 2025.
La auditoría también cuestionó pagos a funcionarios asociados a HELO. Una de ellas recibió poco más de $5 millones por horas extras en 2024. A eso se suma que otros podrían haber realizado superposición de horas, por tener contratos con el hospital y, paralelamente, con empresas contratadas para la iniciativa.
Auditoría externa
El Centro Nacional de Sistemas de Información en Salud (CENS) se encargó de la auditoría externa, la cual abordó las fortalezas y debilidades técnicas del proyecto. Si bien reconocieron avances importantes, debido a que logró implementarse en módulos con un 100% de avance; identificaron “falencias relevantes en la planificación del proyecto, con metas poco claras y deficiencias administrativas“.
Dentro de las conclusiones, incluyeron las proyecciones de costos: “el proyecto podría requerir la inversión de otros $1.500 millones, o más si los plazos se alargan“.
El informe del CENS, además, cuestionó que no había una definición clara “objetivos, metas, plazos y alcances del proyecto de desarrollo de software”, las métricas de desempeño son “escasas” y la documentación técnica es “incompleta, comprometiendo la trazabilidad y el mantenimiento futuro del sistema”.
Aún así, destacó que la documentación técnica que existe “es de buena calidad, detallada y extensa”.
Más de 4.000 millones de pesos
Fueron, en total, $4.228 millones los que alcanzaron a invertirse en el proyecto que preparaba el Hospital de La Florida, los que fueron declarados como “gasto operacional”.
Ayarza tomó la decisión de finiquitar HELO puesto que existía “incertidumbre” respecto del costo final que tendría.
En agosto de 2024, la Contraloría recibió una denuncia anónima en donde se acusó malgasto de recursos y pocos avances del proyecto. Incluso se hablo de enriquecimiento ilícito, asegurando que “el dinero del proyecto se estaba ocupando para fines personales de algunos funcionarios”.
“La opinión de algunos gremios era que se había ido la plata a intereses personales, un tema que analizado por todos lados, no se ve por ninguna parte. Eso fue lo primero que nos inquietó y que había que despejar. Lo discutible es que se haya invertido más o menos, pero eso siempre va a ser discutible”, señaló Ayarza.