Está previsto que durante lo que queda del primer semestre de 2026, expire la patente que la firma danesa posee sobre el Ozempic en Chile y otros cinco países: India, Canadá, China, Brasil, Turquía y Sudáfrica.
Con ello, otros laboratorios estarán facultados para comercializar genéricos de la semaglutida. De hecho en la India, donde la patente caducó el pasado viernes, el mercado ofrece alternativas hasta un 80% más baratas, según recoge El País.
El precio del Ozempic en Chile actualmente ronda entre $175 mil y $330 mil aproximadamente, según su concentración. Por ahora, Laboratorio Chile confirmó que comercializarán un fármaco genérico de semaglutida, bajo el nombre de “Selfix”, a un precio “significativamente” menor que el actual, aunque no especificaron de cuánto será la diferencia.
La popularidad del medicamento, originalmente formulado para tratar la diabetes tipo 2, radica en que uno de sus efectos secundarios es la perdida de peso. De hecho, la misma farmacéutica Novo Nordisk ofrece otro tratamiento, denominado Wegovy, que tiene el mismo compuesto que el Ozempic, la semaglutida, pero para reducir la obesidad.
Los riesgos del Ozempic sin supervisión
Con la próxima comercialización del Ozempic, se abre la puerta a que personas corran el riesgo de utilizar este medicamento sin supervisión médica.
Paula Vergara, nutrióloga de la Clínica INDISA, advirtió a este medio que “al ser un medicamento no está exento de riesgos. Lo primero que siempre hay que revisar es que el paciente puede tener alguna alergia o intolerancia digestiva. Las molestias gastrointestinales son de las más frecuentes que se pueden tener con el Ozempic. No deben tener antecedentes de cálculos a la vesícula o pancreatitis. Hay personas con las cuales se debe observar con mayor atención respecto a su estado nutricional basal, para ver cómo está la masa muscular porque la pérdida de mas muscular debe ser supervisada”.
La doctora Eliana Reyes, directora de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Los Andes, detalló que “las reacciones adversas propias del Ozempic son fundamentalmente náuseas, vómitos, parálisis intestinal, pancreatitis. Es de mucho riesgo usar especialmente estos medicamentos que, si bien son muy buenos, pueden tener efectos adversos severos”.
Vergara, a su vez, hizo hincapié en que los riesgos aumentan si el usuario es menor de edad o tiene enfermedades crónicas. “Los pacientes con patología de base siempre van a tener mayor riesgo con varios medicamentos, se requiere tener una autorización especial para usarse en esos pacientes. No es que generen algún daño específico en órganos en particular, pero son población de riesgo y por lo tanto deben tener una evaluación adecuada y ver si es el tratamiento más idóneo dada su condición. En niños tiene que ser usado con supervisión. Es una población de riesgo que padece obesidad, en la cual también hay indicación de uso del medicamento, pero bajo ciertas condiciones y con cuidados que van a ser distintos a los de los adultos”.
El efecto puede no ser el esperado
La doctora Reyes también acotó que el efecto del medicamento también está en riesgo si es que no se utiliza bajo supervisión. “Puede tener un efecto inicial, ya que la persona no va a sentir apetito, va a disminuir la ingesta, pero si no se acompaña de un consejo nutricional adecuado, la actividad física adecuada, no va a cumplir realmente los objetivos que se fijan para que una persona baje de peso y probablemente se va a perder parte del efecto favorable cuando es bien indicado y tratado por un equipo multidisciplinario”.
“Por otra parte, se corre el otro riesgo que lo ocupe alguien que no tiene indicación de usar el Ozempic y se favorezca una baja de peso muy severa en personas que tienen anorexia o que tienen trastornos de la conducta alimentaria“, precisó Reyes.