Tras el grave ataque que terminó con la vida de una inspectora en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, el Gobierno anunció un paquete de medidas para reforzar la seguridad en los establecimientos educacionales.
La ministra de Educación, María Paz Arzola, detalló las acciones en curso y los proyectos que se impulsarán, mientras que el Presidente José Antonio Kast llamó al Congreso Nacional a respaldar las iniciativas que presente el Ejecutivo.
En el corto plazo, la secretaria de Estado precisó que desde la cartera se está priorizando la contención de la comunidad afectada. “Se está avanzando en lo que es la contención de los docentes, de los equipos escolares y también de los estudiantes”, explicó Arzola, añadiendo que “habían 40 estudiantes que habían solicitado apoyo psicológico que se les está prestando”.
Paralelamente, la ministra indicó que se trabaja en los reglamentos internos y en las orientaciones para que, una vez que la Ley de Convivencia Escolar concluya su proceso de toma de razón, “podamos entregar a los colegios lo necesario para que ellos puedan avanzar con la mayor agilidad, en caso de que así lo requieran, en la instalación de detectores de metales”.
Sobre otras materias de seguridad, adelantó la elaboración de un proyecto de ley que permita la revisión de mochilas por parte de los equipos escolares, acción que actualmente se encuentra restringida por un dictamen.
“También queremos fortalecer las herramientas pedagógicas que puedan tener los docentes para hacer frente a los conflictos, para también fortalecer la autoridad y el respeto a los profesores”, sumó Arzola, quien enfatizó que la responsabilidad no recae únicamente en los colegios. A su juicio, “el colegio no puede hacer la pega solo”, por lo que se requiere avanzar en fortalecer el vínculo con las familias y transmitir el respeto por el espacio escolar.
“Se necesita que las familias colaboren y que toda la sociedad colabore en términos de transmitir el respeto que deben tener los profesores y el respeto también que hay que tener por el espacio escolar”, afirmó.
En la misma línea, el Presidente José Antonio Kast abordó la situación durante el encuentro “Directores por Chile”. “No vamos a solucionar el problema de la educación con actos de violencia. Hacerles un llamado a todas las comunidades educativas, sobre todo a los padres, que vean en qué están sus hijos. A los profesores, que hagan responsables a quienes generan actos de violencia frente al colegio, frente a sus padres y en caso necesario, frente a la justicia”, sostuvo.
El Mandatario reflexionó que “los hechos que nos conmueven a todos siguen ocurriendo, porque no todos estamos comprometidos con el respeto”. “Tenemos que pedirles a los padres y tenemos que lograr que todos tengamos conciencia de que vamos a tener que tomar ciertas medidas para resguardar a los otros alumnos”, destacó.
De esa manera, hizo un llamado transversal al Congreso a colaborar “más allá de cualquier ideología”, pues, independiente de las diferencias “en la aproximación a lo que creemos que tiene que tener un proyecto educativo”, las comunidades educativas deben ser “sanas y seguras”.