Un estudio organizado por Marca Chile, agencia aliada de la Cancillería encargada de promover la imagen del país en el exterior, reveló que los niveles de orgullo hacia el territorio nacional y su identidad alcanzaron sus niveles más altos, desde el inicio de la medición en 2019.
El estudio Orgullo Chileno 2026 fue realizado junto a Ipsos en enero de este año. Contó con 3.200 encuestas a lo largo del país y 14 entrevistas en profundidad. ¿Sus principales resultados? El 78% declara alto orgullo por ser chileno y un 71% un alto orgullo por Chile.
Entre los atributos mejor evaluados se encuentran los paisajes del país (90%) y sus cielos para la astronomía (87%). Respecto de la producción nacional, los encuestados destacaron especialmente el vino y la la fruta (87%) el cobre (86%) y los pescados y mariscos (80%).
Otras áreas valoradas por los chilenos fueron la astronomía y la investigación espacial (81%) y el desarrollo de energías renovables (79%).
Aspectos críticos
El sondeo también identifica percepciones críticas en ámbitos como la equidad, el desempeño social y el costo de la vida. Solo un 47%, por ejemplo, cree que Chile promueve la igualdad entre sus ciudadanos, mientras que un 44,3% cree que existe un compromiso efectivo con la disminución de la pobreza.
Al respecto, Felipe Monardes, jefe de estudios de Marca Chile, explicó: “Lo más relevante es que estamos frente a una paradoja consistente: el orgullo aumenta mientras las percepciones sobre el contexto se vuelven más críticas. Nuestros datos muestran que no son dimensiones opuestas, sino complementarias. El orgullo por ser chileno, más identitario y estable, actúa como ancla frente a la incertidumbre, mientras que el orgullo por el país refleja evaluaciones más coyunturales. Esa distinción permite entender por qué ambos indicadores alcanzan máximos históricos”.
Junto con destacar que haya aumentado el reconocimiento de la agencia -más del 70% reconoce su logo-, Enzo Abbagliati, director ejecutivo (s) de Marca Chile acotó que “el estudio muestra que el orgullo por Chile se ha transformado en un activo estratégico. No sólo alcanza niveles históricos, sino que además demuestra una capacidad muy relevante: sostenerse e incluso fortalecerse en distintos escenarios. Eso habla de una identidad país madura, que ya no depende solo de sus atributos, sino también de cómo las personas valoran lo que Chile es y puede proyectar”.