La justicia de Australia desestimó el recurso presentado por la defensa de Adriana Rivas con el que buscaba frenar su extradición a Chile para enfrentar a los tribunales por hechos ocurridos durante la dictadura militar, cuando fue parte de la DINA.
Los abogados de la mujer conocida por haber sido la secretaria de Manuel Contreras argumentaron que los crímenes que se le acusan debieran ser considerados de lesa humanidad y no secuestros agravados. Esto invalidaría su eventual regreso a Chile por no tratarse de “delitos tipificados en ambos países en el momento de su comisión”.
Sin embargo, el juez aseveró que los cargos contra Rivas están bien caracterizados como secuestro agravados, y que pese a que en la documentación chilena hay referencias a crímenes de lesa humanidad, esto no altera la naturaleza de los delitos. Incluso aportan contexto en cuanto a la gravedad y las consecuencias jurídicas.
Adriana Navarro, abogada de las víctimas, calificó como “histórico” el fallo de la justicia australiana contra Adriana Rivas.
“Las familias han expresado su agradecimiento por la pronta emisión del fallo, señalando que este pone fin a un largo y complejo proceso de extradición que se extendió durante muchos años. Subrayan que este resultado es fruto de años de esfuerzo constante”, señaló a EFE.
Los cargos que se le imputan a Adriana Rivas
Adriana Rivas es imputada por acusada de haber participado en el secuestro, interrogatorio y desaparición de siete personas durante la dictadura militar.
Se trata del secuestro agravado de Víctor Díaz, subsecretario del Partido Comunista, en 1976; la desaparición de Fernando Navarro, Lincoyán Berríos, Horacio Cepeda, Juan Fernando Ortiz, Héctor Véliz y Reinalda Pereira.