Los tetrápodos de hormigón que usualmente son vistos en zonas costeras para hacer frente a la erosión —es decir, un tipo de rompeolas— ahora se podrán ver en medio del desierto, en la zona norte del país. Ahora formarán parte de los medios materiales con los que el Gobierno busca implementar el Plan Escudo Fronterizo.
La instalación de estas estructuras está a cargo del Ejército y las primeras ya se pueden ver en algunas de las zonas fronterizas que Arica tiene con Perú, según informó el portal especializado Infodefensa. Desde el Gobierno confirmaron a EL DÍNAMO, que estas instalaciones forman parte de los trabajos que el presidente José Antonio Kast instruyó a la institución castrense.
El comisionado presidencial de la Macrozona Norte, Alberto Soto Valenzuela dio detalles a EL DÍNAMO del propósito de estos tetrápodos, su viabilidad y su posible implementación en otras zonas. “El principal objetivo es impedir el tránsito vehicular no habilitado a través de pasos irregulares, fortaleciendo así el control territorial y la seguridad fronteriza. Esta medida busca dificultar el ingreso y salida ilegal de vehículos vinculados a actividades como el contrabando, tráfico ilícito y traslado irregular de personas, especialmente en zonas de alta vulnerabilidad y difícil vigilancia permanente”, detalla el vicealmirante (r) de la Armada.
“Cada tetrápodo pesa entre 2 y 2,5 toneladas, lo que los convierte en una barrera física altamente efectiva para bloquear el paso vehicular. Entre sus principales ventajas destacan su bajo costo de implementación, su fácil mantenimiento y su alta durabilidad al estar construidos en hormigón. Además, son una solución amigable con el medio ambiente, ya que permiten intervenir sectores estratégicos sin generar alteraciones mayores al entorno natural”, añade.
Junto con ello, la autoridad regional creada por esta administración detalla que están considerando ampliar este mecanismo en otras zonas. “Este tipo de infraestructura fortalecería lo que ya tenemos junto con tecnología para mejorar el control y la vigilancia en la Macrozona Norte. Los tetrápodos pueden complementarse con sistemas de monitoreo, patrullajes, drones, cámaras térmicas y otras medidas de contramovilidad, permitiendo una respuesta más eficiente frente a las amenazas asociadas al crimen transnacional y al uso de pasos no habilitados”, resume Soto.

No es la primera vez que el desierto ve tetrápodos
En el pasado los tetrápodos no solo fueron utilizados como rompeolas, en Arica e Iquique, por ejemplo, se instalaron como parte de la “defensa móvil” que instruyó el Ejército a inicios de 1973, en momentos en que Chile vivía momentos de tensión militar con Perú.
Así resume el plan de aquel año la historiadora Patricia Arancibia en su artículo La crisis entre Chile-Perú: Una década en tensión: “Los trabajos consistieron en la construcción de un parapeto delantero mediante movimientos de tierra, fosas antitanques, camellones y la instalación de tetrápodos, línea de resistencia destinada a entorpecer, y ojalá detener, la ofensiva adversaria”.
“Detrás de aquella línea, se prepararon los refugios para las tropas de reserva que actuarían concentradamente en el punto específico del ataque enemigo. Asimismo, por primera vez, se sembró con 20.000 minas antipersonales y antitanques, amplias áreas entre la Línea de la Concordia y Arica”, añade el texto.