Jorge Constanzo, el padre de la niña de dos años que murió tras caer del undécimo piso de un edificio residencial en Las Condes, dio cuenta ante la Policía de Investigaciones de los hechos que rodearon el fallecimiento de su hija el domingo 17 de mayo mientras se encontraba bajo su cuidado.
La muerte de la menor de edad, de nombre Isidora, reabrió la semana pasada el debate por la instalación de mallas de seguridad en los edificios y si la legislación vigente debiese normarlo. Pese a que Jorge Constanzo había instalado mallas en su departamento, a petición de la madre, Gloria Ortiz y tras la determinación de un tribunal, sólo lo hizo en un sector de la vivienda y no en la habitación donde la niña estaba durmiendo antes de la tragedia.
Este último punto, de hecho, fue abordado por Jorge Constanzo -quien se encuentra en prisión preventiva, imputado por homicidio por omisión- en su declaración ante la PDI, según reveló T13. “Debo mencionar que, una vez instalada la malla de seguridad en mi departamento, le avisé a Gloria, dándome ella su aprobación, incluso tengo recuerdos de haberle mandado un video“, sostuvo.
El día anterior a la visita de Isidora, según se lee en la declaración, Jorge Constanzo organizó la celebración de cumpleaños de su pareja. En esa instancia, bebió “tres o cuatro latas pequeñas de cerveza”, además de una cantidad similar de piscola.
Una vez terminada la celebración, a eso de las 00:20 horas, Constanzo comenzó a ordenar el recinto junto a su pareja, pero luego salió junto a un amigo a una discotheque. En ese lugar, según su testimonio, bebió dos piscolas más.
“Al llegar a la casa me acosté altiro debido a que estaba cansado y además sabiendo que al otro día tenía que ir a buscar a mi hija a la casa de su mamá”, añadió.
El día de la muerte de Isidora
Al día siguiente, ya con Gloria Ortiz y su hija, la primera le señaló que la niña debía dormir siesta, un hábito que, según el padre, no acostumbraba durante las visitas.
Durante un almuerzo en un restaurante, Jorge Constanzo volvió a beber alcohol: una copa de vino y un pisco sour. A la hora de la siesta, a eso de las 16:00 horas, dejó a Isidora durmiendo en una habitación que le servía de oficina. “Le di su leche que me manda su mamá, además de leerle un libro el cual yo leía cuando era pequeño. Antes de dejarla durmiendo en la pieza, me percaté que la ventana se encontraba cerrada“, aseguró a contrapelo de la versión de la fiscalía, que sostiene que la ventana estaba abierta y además al lado de la cama.
Con posterioridad, Jorge Constanzo fue a su habitación a dormir y despertó a las 17:30 horas a causa de las llamadas del citófono y del timbre de su departamento. “Abrí la puerta y estaba Carabineros golpeando la puerta, ellos me preguntan si yo era padre de una niña, yo respondo que sí, que estaba con mi hija, ellos me dicen que los acompañara, que tenía que bajar”, relató.
“Yo fui corriendo a la pieza donde estaba durmiendo Isidora y vi que la ventana estaba abierta y que Isidora no estaba acostada. Bajé con Carabineros, veo que el cuerpo de Isidora estaba tapado y no tuve el valor de verla”, aseveró.