El Ministerio de Defensa salió a paso de la eventual negociación con el gobierno de Estados Unidos para la adquisición de 11 aviones F-35, aeronaves que se robaron todas las miradas en la última edición de Fidae.
Esto, luego que se conociera que las Fuerzas Armadas estadounidenses adjudicaran un contrato de USD 154 millones a Lockheed Martin para la fabricación de piezas para F-35 y cuyo comprador no se ha revelado todavía.
Los rumores sobre el posible destino de los F-35 apuntan a Chile, ya que nuestro país no tiene restricciones de la Casa Blanca para adquirir este tipo de armamento, a lo que se suma la intención de la FACh de reemplazar a los cazas de combate F-5E Tiger III, que llevan 50 años resguardando la zona austral.
Consultado sobre esta operación por radio Biobío, el Ministerio de Defensa respondió que “en Chile, las compras de armamento y material bélico por parte de las Fuerzas Armadas tienen un carácter reservado, por motivos de seguridad y defensa nacional”.
“En todo caso, Chile suele informar sus procesos de adquisiciones oportunamente y, en el caso específico del F-35, solo cabe señalar que nuestro país no tiene restricciones de parte de Estados Unidos para adquirirlo”, agregó la cartera.
El avión F-35 Lightning II, es una unidad de combate de quinta generación, con tecnología para ser “invisible” para radares y puede concretar misiones de superioridad aérea, ataque terrestre, reconocimiento y guerra electrónica.
Cuenta con tres versiones, y es un avión supersónico, esto es, que alcanza una velocidad máxima de Mach 1,6 o 1.900 km por hora, y cuenta con una autonomía de vuelo de 2.800 kilómetros.