Nuevos antecedentes surgieron en torno al caso que ha conmocionado a la comuna de Loncoche y al país, luego de que el padre de la adolescente acusada de planificar el asesinato de su madre entregara su versión sobre la situación familiar que antecedió al crimen.
La investigación del Ministerio Público apunta a que la joven de 17 años habría coordinado el homicidio de su madre, Ingrid del Carmen Barrera Rantul, de 53 años, junto a su pololo y un compañero de liceo, quien sería el autor material del ataque. La víctima fue encontrada sin vida en su domicilio con más de 80 lesiones cortantes y diversas fracturas.
Padre de adolescente acusada de planear asesinato de su madre
En conversación con T13, José Coronado, exesposo de la víctima y padre de la imputada, abordó los conflictos familiares que, según su relato, se arrastraban desde hace años y que habrían impactado profundamente a sus hijos.
“Ya llevábamos hartos años de matrimonio, pero separados llevábamos 12 años, divorciados dos años. Pero ella tenía su temperamento muy fuerte con los hijos“, señaló.
Según explicó, las dificultades en la relación entre la mujer y sus hijos no eran recientes. “Cuando nació el hijo mayor, que es bioquímico, era muy… lo agredía mucho. Después con nuestro otro hijo, que ahora tiene 28 años, pasó lo mismo”, afirmó.
El hombre también describió a su exesposa como una persona que enfrentaba problemas laborales que repercutían en el ambiente familiar.
“Ella tenía problemas en su trabajo, llegaba violenta a la casa, siempre fue así y lamentablemente en el caso de mi hija menor, no fue capaz de soportar más“, sostuvo.
No obstante, el padre fue enfático en señalar que nada de lo ocurrido justifica el desenlace del caso. En ese contexto, aseguró que la adolescente tomó una decisión equivocada frente a una situación que otros integrantes de la familia enfrentaron de manera distinta. “Ella hizo lo que no hicieron los hermanos, pero mal”, manifestó.
Asimismo, recordó el temor que, según él, generaba la llegada de su exesposa al hogar. “Yo digo, honestamente, cuando ella llegaba ya no daba alegrías, sino que daba miedo“, expresó.