Los ocho Centros de Salud Familiar (Cesfam) de Puente Alto iniciaron este viernes un paro indefinido, luego de una seguidilla de hechos violentos registrados en dos recintos del sector de Bajos de Mena.
Los funcionarios exigen mayores medidas de seguridad y acusan que no se ha cumplido con la presencia policial permanente que, aseguran, se les había comprometido.
Los ocho Cesfam de Puente Alto inician paro indefinido tras hechos de violencia en Bajos de Mena
La movilización se produce tras una balacera ocurrida la noche del miércoles en las cercanías del Cesfam Raúl Silva Henríquez, en Puente Alto, donde llegaron al menos cinco personas heridas a bala.
El establecimiento suspendió sus atenciones durante el jueves y, durante la madrugada de este viernes, el Cesfam Carol Wojtyla —también ubicado en Bajos de Mena— recibió a otra persona lesionada por un disparo. En ambos casos, los trabajadores denunciaron la ausencia de funcionarios policiales de punto fijo.
Frente a esta situación, el alcalde de Puente Alto, Matías Toledo, cuestionó la falta de resguardo en los centros asistenciales. “Otra vez hemos recibido una persona herida a bala en el sector de Bajos de Mena, esta vez en el Cesfam Carol Wojtyla. No había personal de punto fijo nuevamente en el lugar y los funcionarios sienten mucha inseguridad”, afirmó.
Además, agradeció la llegada de Carabineros de la 66° Comisaría, aunque sostuvo que “el ministro de Seguridad quien tiene que asignar un punto fijo”.
Desde el Gobierno, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, aseguró que se han adoptado medidas para resguardar los recintos. “La respuesta del Estado está”, sostuvo, y explicó que “Se comprometieron rondas específicas. Hay un radiopatrullas asignado a cada uno de los Cesfam para hacer rondas, y se ha cumplido”. Respecto de la balacera del miércoles, señaló que la respuesta policial se concretó en pocos minutos y que el dispositivo llegó al lugar.
Pese a la paralización, los funcionarios de los ocho Cesfam mantienen turnos éticos y continúan entregando la alimentación necesaria. En tanto, el ministro Arrau indicó que se evaluarán nuevas medidas de protección, luego de que los trabajadores insistieran en que los hechos de violencia y la falta de presencia policial han generado un escenario de inseguridad para quienes atienden a la comunidad.