Secciones
Política

Cierre de consulados: cómo el caso Ronald Ojeda sentenció el fin de las relaciones diplomáticas entre Chile y Venezuela

Tras los últimos hechos diplomáticos entre Caracas y La Moneda, desde el Congreso Nacional instaron al Ejecutivo a oficializar la ruptura de relaciones con el régimen de Maduro.

Venezuela Chile

El régimen de Nicolás Maduro asestó el último golpe a las ya alicaídas relaciones diplomáticas entre Chile y Venezuela, al ordenar el cese de las funciones de los consulados de Caracas y Puerto Ordaz, afectando de esta manera a los cerca de 12 mil chilenos que viven en el país caribeño.

“El Gobierno de Chile lamenta esta situación, que afecta a miles de connacionales en Venezuela y ciudadanos venezolanos que requieran atención consular, e informa que está evaluando las diversas alternativas disponibles con el fin de garantizar el apoyo necesario para los connacionales residentes en dicho país”, precisó Cancillería en una declaración pública alertando de la situación.

Esta decisión llega en momentos que el caso por el crimen de Ronald Ojeda suma importantes avances, al confirmarse la participación del Tren de Aragua en el secuestro y homicidio del ex uniformado venezolano, y donde la Fiscalía apunta como autor intelectual a Diosdado Cabello, mano derecha de Maduro.

Frente a esta postura del Ministerio Público, desde el Ejecutivo no descartan incluso pedir la extradición de Cabello para que enfrenta la Justicia chilena, como lo evidenció el subsecretario del Interior, Luis Cordero, o incluso llegar a la Corte Penal Internacional.

“Cualquier persona que esté involucrada en un delito cometido en el país puede ser objeto de persecución penal, incluyendo su extradición”, sostuvo Cordero en entrevista con radio Cooperativa.

Esto no cayó nada de bien en Caracas, donde el canciller Iván Gil reiteró que las relaciones diplomáticas con Chile están rotas, a pesar de los intentos de La Moneda de no llegar a ese escenario.

“Estos burócratas y diplomáticos chilenos de redes sociales son muy divertidos y ridículos. Tienen tanto afán de hacerle el coro al imperio que se olvidan de la realidad: desde agosto del año pasado la República Bolivariana de Venezuela los expulsó de la patria de Bolívar y rompimos toda relación, retirando también todo nuestro personal de Chile, todo esto por arrastrados a los gringos”, disparó Gil.

Congreso Nacional llama a oficializar ruptura de relaciones con Venezuela

Ante los últimos acontecimientos en Venezuela, desde el Congreso Nacional diversos sectores políticos instaron a La Moneda a oficializar la ruptura de relaciones con el régimen de Maduro, el cual se mantenía, hasta hoy, solo a nivel consular.

“No hay dudas que desde hace mucho tiempo que no tenemos relaciones diplomáticas con la dictadura de Venezuela. Aún más, creo que hoy día tenemos que formalizar el romper relaciones con esta dictadura, por una cuestión de dignidad”, indicó el miembro de la Comisión de RR.EE. del Senado, Iván Moreira (UDI).

Moreira argumentó a Emol que “tenemos que entender que vamos a tener que afrontar una migración que está en nuestro país que está en nuestro país con más de 750 mil venezolanos, miles en situación irregular y otros tratando de regularizarse. Pero yo diría que lo más grave es que no podemos extraditar a nadie, porque el gobierno venezolano no está disputado a recibir organizaciones criminales y personas indocumentadas, y no podemos expulsarlas”.

Una visión similar postuló el diputado Tomás de Rementería (PS), quien planteó que “Venezuela ya tenía una línea de actos dinamistosos con Chile y en especial de violencia contra el presidente Boric. Creo que ya de facto no existen relaciones diplomáticas. Ellos cortaron relaciones con nosotros”.

“Lo que tenemos que hacer nosotros es no seguir tratando de acercarnos sino que continuar en nuestra línea, que ha sido condenar la falta de democracia en Venezuela y además los actos delictuales que, al parecer cometieron en Chile, en todas las instancias internacionales, incluida la Corte Penal Internacional”, sentenció.

Notas relacionadas








La IA no es la estrategia

La IA no es la estrategia

La gobernanza de la IA es, antes que nada, una discusión sobre el poder, el discernimiento y la responsabilidad de decidir qué tipo de organización queremos llegar a ser, y eso requiere visión y autoridad para gestionar acciones y decisiones.

Foto del Columnista Soledad Teixidó Soledad Teixidó


Emilio de la Cerda y su patrimonio personal

Emilio de la Cerda y su patrimonio personal

Fue actor en el colegio, actualmente es músico de una banda de indie rock que este año lanzó su primer disco, fue alumno de Alejandro Aravena cuando Elemental todavía no existía y amigo de Nicanor Parra en Las Cruces. Lector de filosofía y poesía, melómano y siempre atento al arte contemporáneo, el espesor cultural marca su mirada. Este arquitecto, que por segunda vez encabeza la Subsecretaría del Patrimonio Cultural —primero con Sebastián Piñera y ahora con José Antonio Kast— se ha propuesto sacar el patrimonio local de la naftalina y de la trinchera. Para él no es una muralla contra el desarrollo, sino una herencia que llama a actuar: “Estamos obligados a operar sobre las cosas y a sumarles valor. Si no, se lo restamos”, afirma.

Rodrigo León

El sagrado oficio de cuidar los zapatos

El sagrado oficio de cuidar los zapatos

Félix Ruiz es abogado. En 2021, en plena pandemia, trajo a Chile junto a sus socios —Manuel y Tomás Rogers— los fenomenales productos franceses para calzado Saphir y, casi sin quererlo, terminó abriendo Taller Sartorial, un lugar de restauración y reparación de zapatos en Vitacura. En esta conversación hablamos del oficio, de las escuelas inglesa, italiana y española de zapatería, de las grandes marcas y de qué tipo de zapato corresponde para cada ocasión.

Felipe Ramos

La posibilidad de unas islas

La posibilidad de unas islas

Si bien en las librerías de Buenos Aires hay memorias y análisis retrospectivos de lo mucho que se hizo mal, donde los vecinos realmente destacan es en las buenas novelas que se han escrito al respecto. Obras que, leídas en su conjunto, resultan claves para entender el trauma nacional que representan las islas y el sentimiento movilizador que despierta su causa.

Foto del Columnista Juan Pablo Toro Juan Pablo Toro