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Kast antes y después: las lecciones aprendidas que lo tienen liderando la carrera presidencial de la derecha

Abajo de Jeannette Jara, aparece en las encuestas José Antonio Kast, quien se posiciona como el candidato más competitivo de las derechas. Para llegar a ese lugar, el fundador del Partido Republicano ha evitado cometer los mismos errores que en sus campañas anteriores.

Por casi dos años José Antonio Kast se mantuvo abajo de Evelyn Matthei en las encuestas. Pese a ese escenario, el fundador y líder del Partido Republicano no dudó sobre su intención de presentarse nuevamente a la elección presidencial. Ni siquiera tras el fracaso del segundo proceso constitucional, el cual fue comandado por su partido.

Por el contrario, Kast procuró afinar su estrategia aprendiendo de los errores cometidos en las campañas presidenciales de 2017 —donde obtuvo una baja votación—y 2021, además del proceso constitucional. 

Ese proceso de aprendizaje hoy lo tienen como la carta de la oposición mejor aspectada para pasar a segunda vuelta, por sobre Matthei, Franco Parisi y Johannes Kaiser. 

Un ejemplo de esto es cómo ha administrado su su posición respecto al golpe de Estado y la posterior dictadura y violaciones a los derechos humanos, o respecto al aborto y el matrimonio homosexual, temáticas que lo complicaron en las pasadas elecciones y hoy evita.

Asimismo, Kast ha procurado subrayar que su eventual gobierno no será “regresivo” y que su fuerza política no está por retroceder en derechos. “Los derechos que hay vigentes se quedarán tal como están”, ha repetido Kast en los diversos puntos de prensa que ha encabezado durante los últimos meses. 

El candidato de los republicanos también ha buscado sacarse de encima el título de ser un representante de la “extrema derecha”, a lo que ha ayudado el surgimiento de Kaiser que se ha posicionado más a la derecha que Kast. 

“Somos la derecha a secas, no extrema ni centro, sólo derecha”, se le ha escuchado a Kast en sus entrevistas e intervenciones en foros internacionales. 

Esa fórmula ha rendido, siendo valorada incluso por personeros de Chile Vamos que ven en Kast un candidato fuerte y que “no se equivoca”. 

El desafío de evitar los errores no forzados

Tanto en el Partido Republicano como analistas coinciden que en la carrera presidencial se caracteriza por requerir de un candidato dos cosas: carisma y evitar los errores no forzados

Kast, por el momento, no ha registrado muchos. El impasse en Enala fue el más visible, pero no tuvo impacto en las encuestas. 

Ricardo Hernández, coordinador del programa Política y Sociedad de Res Pública, destaca que “la candidatura de Kast desde su última elección ha crecido tanto en consistencia programática como en tener enfrente un Gobierno con una alta desaprobación que podría explicar el alza constante en las encuestas”.

Pero advierte que Kast, cuando comience la fase de campaña y debates, tendrá que cuidar de caer en posiciones que lo hagan ver nuevamente con un candidato radical. 

“En el caso de la reducción de ministerios o el gasto público en general, deberá preparar el debate público para que la ciudadanía adhiera a dicha idea y no sea una sorpresa a días de la elección o al momento de implementarlas de resultar ganador. Se ha visto que las políticas que buscan un cambio radical en ciertos temas requieren una base de apoyo ciudadano y de opinión pública importante”, dice Hernández.

Algo similar plantea Gonzalo Espinoza, académico Escuela de Ciencia Política UDP, quien explica que “la reserva de Kast en temas complejos es una estrategia calculada”.

Y acota: “Al liderar en las encuestas, no tiene incentivos para abrir frentes controversiales que le generarían un costo político sin beneficios claros. Es probable que mantenga este silencio táctico y solo aborde estos asuntos cuando sea ineludible, principalmente en debates o entrevistas directas de las que no pueda zafarse”.

El test de gobernabilidad 

Otro flanco que se le podría abrir a Kast es el llamado test de gobernabilidad que dice relación con la experiencia de los candidatos para dirigir el Ejecutivo. 

Matthei, de hecho, jugó esa carta marcando diferencias entre sus credenciales y las de Kast. 

“Tengo experiencia en haber sido ministra, en haber sido alcaldesa, en haber abordado la seguridad ciudadana de una manera práctica, concreta. (Kast) nunca ha tenido un cargo ejecutivo (…), yo la verdad es que tengo una experiencia que él no tiene, tanto como ministra, como alcaldesa, y también dirigiendo equipos muy grandes“, dijo la candidata de Chile Vamos. 

La idea fue reforzada por el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, quien en entrevista con EL DÍNAMO indicó que Kast no tenía las mismas capacidades de gobernabilidad que Matthei. 

“En las materias más relevantes como orden público, el Partido Republicano no logró sacar ni una sola ley en estos años durante el gobierno del presidente Boric”, sostuvo el timonel de la UDI. 

Sin embargo, los analistas prevén un efecto limitado 

La falta de logros de su bancada tiene un efecto electoral limitado, aunque sí puede afectar la percepción sobre su liderazgo. Si bien sus opositores pueden usarlo para cuestionar su capacidad de generar acuerdos, el electorado tiende a centrar su juicio en la gestión del gobierno de turno”, dice Espinoza de la UDP. 

Además, Espinoza destaca que “su rol durante el proceso constitucional le aportó experiencia en gestión”.

Hernandez, en tanto, apunta a que “en segunda vuelta puede que la imagen de mayor transversalidad pueda afectar para cautivar al electorado indeciso. Sin embargo, en primera vuelta, el no haber suscrito acuerdos con las bancadas de izquierda puede incluso favorecerle”.

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