En un dolor de cabeza se ha transformado el programa de gobierno para Jeannette Jara, abanderada de la coalición Unidad por Chile. Si bien el documento programático que fijará los principales lineamientos de la campaña aún no se ha presentado, los partidos que sustentan la candidatura de la militante comunista ya han comenzado a exhibir ansiedad respecto a su contenido.
Recién la semana pasada se incorporó al comando Camila Miranda (FA) quien estará a cargo de la conformación del programa en su rol de coordinadora del equipo de contenidos.
Por lo mismo, en los equipos de la candidata remarcan que el documento demorará algunas semanas en estar listo, pero que los partidos ya están en proceso de enviar sus propuestas para que sean consideradas en el armado del documento.
Sin perjuicio de eso, esta semana Jara y sus colaboradores han tenido varios tropiezos en torno a los lineamientos programáticos.
Sin un nuevo programa que exhibir, la candidata ha sido requerida en varias ocasiones en los debates presidenciales a propósito de los planteamientos que fueron expresados en su propuesta presentada ante el Servel en su inscripción para la primaria.
José Antonio Kast, por ejemplo, la cuestionó por proponer la nacionalización del cobre, lo que Jara negó. Sin embargo, la propuesta efectivamente estaba en el programa de la primaria, por lo que la abanderada del progresismo debió reconocer el error.
“Sí tengo la hidalguía en reconocer que en el programa hubo un error y ese error se va a corregir”, dijo Jara adelantando que quitará la propuesta de su propuesta presidencial.
Y remarcó: “Estamos construyendo un programa entre todas y todos, pero no hay que pasarse de listos, porque aquí los únicos que han usado la mentira como herramienta política, son precisamente la gente ligada a republicanos y es muy lamentable para el país”.
Lo que mencionó la abanderada, sobre la construcción del programa, también ha sido motivo de fricciones al interior de la coalición.
En concreto, las definiciones de Luis Eduardo Escobar, el economista de cabecera del comando, han causado fricciones entre el PC y el Socialismo Democrático. En especial su cuestionamiento a la propuesta de llegar al salario vital —fijado en los $750 mil—, que ha sido defendida en las filas comunistas.
La diputada Karol Cariola (PC), por ejemplo planteó que “el llamado que nosotros hacemos es a que, más que empezar a buscar trabas, es a que (pensemos) qué es lo que se puede hacer, por qué no (…) lo que nosotros le proponemos al país es mejorar la vida de los ciudadanos, es mejorar el salario para lograr llegar a un salario vital que es algo que ya comenzamos con este Gobierno”.
Una mirada opuesta expresó el jefe de bancada de diputados PPD, Héctor Ulloa, quien le quitó el piso a la medida, al igual que lo ha hecho el resto del partido liderado por Jaime Quintana.
“La propuesta económica de la candidata Jeannette Jara de primarias, no va a ser la misma que la propuesta de la candidata que unifica más de 10 partidos de toda la centroizquierda . Esta propuesta de sueldo vital o sueldo digno en torno a los 750.000 pesos, obviamente como objetivo lo compartimos ampliamente, pero no nos podemos amarrar a una cifra”, afirmó Ulloa.
Y subrayó: “No me limitaría a una cifra, ni siquiera me limitaría a un concepto de sueldo vital. Lo importante es el compromiso permanente de seguir mejorando las condiciones de vida de los trabajadores en nuestro país”.
La discusión del salario vital se enmarca en diferencias más profundas. En la alianza aseguran que es difícil acordar un programa de Gobierno entre nueve partidos que suscriben la candidatura de Jara, sobre todo en temas como el crecimiento económico o las propuestas de seguridad donde ni en este gobierno se han logrado poner de acuerdo los dos bloques que componen el oficialismo.