La secretaria general del Partido Comunista (PC), Bárbara Figueroa, salió al paso de las críticas surgidas tras el último pleno del comité central de su colectividad, donde se llamó, entre otros puntos, a “impulsar hitos de movilización” como el Día de los Trabajadores y el Día de la Mujer, en el marco de lo que el PC define como “la tarea de ser oposición a la ultraderecha”.
Desde la oposición y sectores del oficialismo, esas definiciones fueron interpretadas como un intento de desestabilizar al gobierno entrante, acusación que la dirigente descartó de plano. Así, Figueroa pidió terminar con “esta lógica de caricatura que pretende instalar la oposición” y emplazó a sus adversarios políticos a asumir que el ciclo electoral ya concluyó.
“Insistir en que aquí está o se pretende crear un cuadro de desestabilización a mí me parece una falta de respeto con estas fechas que, insisto, no es que se conmemoren en Chile, se conmemoran en el mundo. Entonces, primero respeto por las fechas que tienen su valor y su conmemoración”, sostuvo.
En la misma línea, la secretaria general del PC cuestionó el énfasis crítico puesto sobre el documento emanado del pleno, asegurando que se ha sobredimensionado su contenido. “Me parece profundamente llamativo tanto escándalo por un informe (…), cuando el presidente electo en su jingle de campaña señalaba que aquí no podía existir el comunismo y decía sin comunismo”, afirmó.
“Nadie le pareció en ese minuto, ni le llamó la atención, que se hablara abiertamente de que no puede existir el comunismo en Chile. Nosotros somos un partido que tiene 113 años y, sin embargo, hoy día resulta que los antidemocráticos son los que reconocen tipos de movilización histórica en el mundo”, agregó Figueroa.
Las críticas al nuevo oficialismo desde el PC según Figueroa
Bárbara Figueroa también emplazó al gobierno entrante a transparentar sus definiciones políticas y aclarar si está dispuesto a asumir las exigencias planteadas por el presidente del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, algunas de ellas de carácter valórico, como condición para sumarse a su proyecto.
Finalmente, la dirigenta comunista restó dramatismo a las críticas formuladas por parlamentarios del oficialismo, señalando que “no ha habido una crítica institucional de ninguno de los partidos” y subrayando que, si bien respetan opiniones individuales, “son los presidentes y presidentas de los partidos los que hablan por su institucionalidad”.