Un par de horas antes de que José Antonio Kast sea investido con la banda presidencial y la piocha de O’Higgins, el 11 de marzo los nuevos diputados y senadores jurarán y tomarán posesión de su nuevo cargo. Además del simbolismo, la jornada tiene otro aliciente: la elección de los nuevos presidentes del Senado y la Cámara de Diputados.
En el caso de los diputados, en las últimas semanas se ha movido el tablero.
Según tres fuentes consultadas por EL DÍNAMO, el futuro oficialismo realizó una oferta al Socialismo Democrático para acordar la composición de la mesa directiva de la Cámara y distribuir los cupos en las comisiones.
La idea de Chile Vamos y Republicanos es que en el primer periodo —que podría ser de marzo a noviembre— el presidente de la corporación sea afín al gobierno de Kast. Los nombres que se barajan son el de Agustín Romero (Republicanos) y Jorge Alessandri (UDI).
Asimismo, la intención es marginar de la testera al Frente Amplio y al Partido Comunista.
Voces enteradas de las conversaciones mencionan que la derecha tiene los votos para hacerse de la mesa, pero que el mejor escenario es generar una mayoría que perdure en el tiempo y evitar una rápida censura a la mesa.
Para ese objetivo, dicen las mismas fuentes, es fundamental el rol del diputado Jaime Mulet (FRVS) quién impulsa un pacto administrativo más allá del oficialismo.
El jefe de bancada de la DC, Héctor Barría, sostuvo que “estamos abiertos a buscar un acuerdo amplio, ojalá de todos los sectores, tal como ocurrió en el Senado al inicio de este mandato presidencial, donde el Partido Socialista llegó a acuerdo con la UDI y luego se sumaron otros sectores. Ojalá exista la generosidad para colocar a nuestro país por delante”.
Requerido por este medio, el presidente de la Cámara, José Miguel Castro (RN) confirmó que la idea es marginar a la “extrema izquierda” y que “tenemos una propuesta sobre la mesa, pero es algo que se va trabajando, es algo móvil, porque aún hay que seguir avanzando”.
PDG arriesga quedar marginado
Además del FA y el PC, el Partido de la Gente (PDG) también podría quedar marginado de la conducción de la Cámara, pese a ser la cuarta bancada más grande de la Cámara.
El partido liderado por Franco Parisi decidió rechazar a fines de enero la oferta realizada por la derecha que consideraba una presidencia, pero no en el primer periodo, uno de los principales objetivos del PDG. En cambio, las conversaciones se concentraron con el actual oficialismo para lograr instalar en la cabeza de la testera a la diputada Pamela Jiles.
El problema es que ahora, con la oferta de la derecha, el Socialismo Democrático podría prescindir de la bancada PDG.
Eso sí, desde la coalición de centro izquierda aseguran que la prioridad sigue siendo un pacto administrativo con el PDG, y que sólo se abrirán a conversar con la derecha si es que las tratativas no llegan a buen puerto.
Un factor determinante es que el Partido Socialista (PS) se resiste a pactar con Republicanos y Nacional Libertarios, que también están considerados en un eventual pacto administrativo transversal.
Con todo, voces del PPD, PL y la DC aseguran que si el PS se resta del acuerdo, no significa que ellos queden impedidos de suscribir un acuerdo que les permita integrar las comisiones y la directiva de la Cámara.