El senador Javier Macaya (UDI) respondió a las acusaciones de su par del Partido Comunista, Daniel Núñez, quien cuestionó su decisión de no inhabilitarse en la votación el proyecto de ley que conmuta penas a condenados con enfermedades terminales y en edad avanzada.
Esto, ya que el legislador de oposición indicó que Macaya no debió votar la propuesta, dada la situación judicial de su padre, Eduardo Macaya, quien cumple condena en la cárcel de Rancagua, apuntando que se podría beneficiar de la iniciativa si llega a ver la luz.
Durante su intervención en la Cámara Alta, el otrora timonel de la UDI rechazó las imputaciones de Daniel Núñez, aseverando que “su objetivo fue instalar una sospecha y eso lo retrata de cuerpo entero, porque no es un hecho aislado, es un patrón de su conducta, su manera de actuar ha sido siempre la misma: acusar primero, verificar después; incendiar primero, pensar después; instalar relatos antes que hechos. Es un patrón de conducta”.
En esta línea, Javier Macaya recordó la actuación del senador PC en el reciente caso de Rodrigo Rojas Vade: “Usted sostuvo públicamente que se trataba de un secuestro planificado por grupos de ultra derecha, sin esperar antecedentes, sin prudencia, sin responsabilidad y conociendo los antecedentes de este caso. Así actúa, no desde la verdad, sino desde el reflejo automático de utilizar cualquier hecho para alimentar una narrativa de odio y división.”
“Por eso resulta inaceptable que venga a dar lecciones de ética en esta sala, porque cuando se trató de Galvarino Apablaza, condenado por el asesinato del senador Jaime Guzmán, no tuvo ningún problema en relativizar una condena gravísima; cuando se trató del régimen de Nicolás Maduro, habló de normalidad en Venezuela mientras millones escapaban de un sistema devastado; cuando colapsó la Universidad Arcis, donde tuvo vínculos y dejó estudiantes abandonados, también vimos la misma disposición a negar y minimizar la realidad”, argumentó el senador UDI.
Ante estos antecedentes, Javier Macaya instó a su contraparte a dejar de “repartir certificados de ética pública”. “No venga a darnos lecciones de rectitud cuando su trayectoria está marcada por el doble estándar y la indignación selectiva. Yo, a diferencia de usted, no he relativizado asesinatos políticos, no he amparado dictaduras y no he usado causas nobles para encubrir conveniencias ideológicas; y no voy a aceptar que se me impute falta de probidad por hechos completamente ajenos a mi conducta”.