Luego de una semana en la que el Gobierno ha tenido que despejar qué programas sociales recortará y también en medio de cruces internos, la aprobación presidencial se mantuvo estable -en 38%- y la desaprobación se elevó dos puntos respecto de la medición anterior (51%) de Criteria.
Asimismo, la percepción sobre el camino que está tomando el gobierno para enfrentar la situación de emergencia que el Gobierno enarboló en campaña se mantuvo sin variaciones significativas. Un 43% considera que el rumbo es incorrecto, un 37% lo evalúa como correcto y un 20% declara no tener una opinión clara.
La medición también evaluó la percepción que tiene la ciudadanía de las fuerzas opositoras. Los partidos de esta tendencia experimentaron una caída en su aprobación de 3 puntos (22%) en comparación con marzo. Su desaprobación, en tanto, aumentó ocho puntos (59%) y un 19% declaró no saber.
La ley de reconstrucción y el gasto público
La megarreforma de Kast -también llamada ley miscelánea o de reconstrucción- fue otro de los aspectos evaluados. Un 83% declara haber leído o escuchado sobre él, lo que da cuenta de un aumento de 4 puntos en cuanto a conocimiento.
Un 36% declara estar a favor del proyecto (-1 punto), un 33% en contra (+9 puntos), mientras que un 31% aún no tiene una postura clara. Un 68% de quienes se identifican con la derecha creen que de aprobarse su impacto será positivo y solo un 6% de los que adscriben a la izquierda comparte esta visión.
Por otra parte, solo un 24% considera que el Estado utiliza los recursos públicos de manera eficiente (+4 puntos) y un 59% opina lo contrario.
Asimismo, un 39% adscribe al planteamiento del presidente de que se puede reducir el gasto público sin afectar beneficios sociales (-22 puntos). Respecto de las medidas que podrían ayudar a este fin, un 57% se manifiesta de acuerdo con disminuir los sueldos de los funcionarios públicos y un 56% con reducir esta planta. Disminuir los bonos y subsidios para reducir el gasto solo fue apoyado por un 12%.