A menos de 24 horas de que el Gobierno anunciara que recurrirá al Tribunal Constitucional para impugnar la inclusión de la Sala Cuna Universal en la megarreforma, la bancada UDI de la Cámara salió a presionar al Presidente José Antonio Kast para que tome el control de la iniciativa.
La jefa de la bancada, Flor Weisse, junto a las diputadas Constanza Hube, Ximena Naranjo, Marlene Pérez, Natalia Romero y Alejandra Valdebenito, le pidieron formalmente que aproveche su primera Cuenta Pública —fijada para el lunes 1 de junio en Valparaíso— para anunciar discusión inmediata al proyecto de Sala Cuna Universal, con el objetivo de que el Congreso lo despache como ley durante junio.
El trasfondo de la solicitud es la tensa jornada del miércoles en la Cámara, donde la oposición logró aprobar el artículo 9 bis del proyecto de Reconstrucción Nacional, que incorpora la Sala Cuna Universal, con 82 votos a favor, 48 en contra y 24 abstenciones. La indicación había sido descartada previamente por incidir en materias de iniciativa exclusiva del Ejecutivo, pero fue declarada admisible tras una reclamación acogida por 80 votos a favor. La aprobación contó con cinco votos del oficialismo.
La reacción del Gobierno fue inmediata. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, presentó reserva de constitucionalidad en la misma sesión, argumentando que la indicación afecta las finanzas públicas y contraviene la potestad exclusiva del Ejecutivo. Según Quiroz, la norma “contraviene nuestra Constitución y la potestad del Ejecutivo en materia de administración del Estado y responsabilidad por las finanzas públicas”.
Es en ese escenario donde las diputadas UDI buscan reencauzar la discusión hacia el proyecto original que se tramita en el Senado. En su declaración, las legisladoras advirtieron que “el proyecto de Sala Cuna Universal no puede seguir postergándose. Llevamos cerca de una década discutiendo una iniciativa que es clave para miles de mujeres y sus familias, y que tiene un impacto directo en la empleabilidad femenina, en la estabilidad laboral y en la reducción de las brechas que las afectan en el mercado laboral”.
Con todo, agregaron una condición: avanzar “con responsabilidad fiscal, asegurando su sostenibilidad en el tiempo y sin imponer nuevas cargas a los empleadores, especialmente considerando el actual contexto económico y laboral del país”.
Las representantes gremialistas también buscan anticiparse al calendario del Ejecutivo. A comienzos de mayo, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, anunció que ingresaría indicaciones al proyecto a mediados de junio, pero las diputadas le piden acelerar esa presentación y otorgar además máxima urgencia a la iniciativa.
El llamado a Kast tiene también una dimensión política de cara a la Cuenta Pública. “El Presidente Kast tiene la enorme oportunidad de reafirmar ante el país su absoluto compromiso con las mujeres y con la infancia, impulsando con decisión el proyecto de Sala Cuna Universal y poniéndolo como prioridad en la agenda legislativa de su gobierno”, señalaron las seis diputadas, añadiendo que un anuncio en esa instancia “no sólo sería una señal clara de urgencia, sino que también demostraría su voluntad política para avanzar en una reforma que el país no puede seguir postergando”.