La senadora Fabiola Campillai quedó en el centro de la polémica luego de que un reportaje revelara que contrató como chofer a su yerno, Gerard Cortés Guerrero, de 27 años, utilizando recursos del Congreso Nacional.
De acuerdo con los antecedentes dados a conocer por T13, el trabajador registra condenas por robo con intimidación y actualmente se encuentra a la espera de un juicio por el delito de amenazas de muerte. Pese a ello, desempeñaba funciones como conductor de la parlamentaria, percibiendo una remuneración cercana al millón de pesos, según información disponible en los registros de transparencia del Congreso.
Polémica por el chofer de Fabiola Campillai
El caso generó mayor repercusión al conocerse que Cortés también mantiene un vínculo familiar con uno de los imputados por el asesinato de un niño de 12 años ocurrido durante una encerrona en la comuna de San Bernardo.
Entre los antecedentes del proceso judicial por amenazas figura el testimonio entregado por el hijo de una de las denunciantes, quien relató la agresión sufrida.
“Gerard me pegó un cachazo con la misma pistola en la cabeza, produciéndome una herida de gravedad de alto sangrado. La pistola era de color negro y el mango de color café, aparentemente tenía una láser la misma arma”, reveló.
Tras la difusión del reportaje, la parlamentaria aseguró que desconocía los antecedentes penales de su yerno al momento de su contratación.
“por su puesto, de haber sabido de estos antecedentes, su contratación no se habría efectuado”.
A raíz de esta situación, se informó que el caso será revisado para determinar si existió alguna infracción en la contratación de una persona con antecedentes penales y, además, con un vínculo familiar directo con la parlamentaria. La investigación buscará establecer si se ajustó a las normas que regulan el uso de recursos públicos destinados a personal de apoyo parlamentario.