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Senador Ricardo Celis (PPD): “Fue una muy mala decisión del Gobierno encargarle la negociación a Quiroz”

A horas de la votación de la megarreforma en la Sala del Senado, el senador del PPD descarta volver a sentarse con el gobierno y cuestiona que el presidente Kast haya encomendado la negociación política al ministro de Hacienda.

“Se rompió una cuestión que es súper relevante cuando uno negocia, que es la confianza”. Así resume el senador Ricardo Celis, jefe de la bancada de senadores del PPD y vicepresidente del partido, el quiebre con el Gobierno de José Antonio Kast a dos días de que la Sala del Senado vote la megarreforma. El acuerdo por la invariabilidad tributaria que su bancada selló con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, el miércoles pasado duró apenas 48 horas: se desplomó cuando el Ejecutivo ingresó en la Comisión de Hacienda una indicación que rebajaba el impuesto corporativo de 23% a 22%, un punto que —acusan los senadores— nunca fue parte de la negociación.

En entrevista con EL DÍNAMO, Celis descarta volver a sentarse a la mesa antes de la votación de este miércoles, pese al retiro de la enmienda y a que el biministro del Interior y la Segegob, Claudio Alvarado, asumió las conversaciones. El parlamentario también se desmarca de la apertura de su par Pedro Araya, aborda la incomodidad que el pacto generó en la directiva que encabeza Raúl Soto y confirma el camino al Tribunal Constitucional.

—Han pasado muchas cosas durante esta semana. ¿Cómo está hoy la relación del comité de senadores del PPD con el gobierno del presidente José Antonio Kast?

—Yo diría que hoy en día nuestras relaciones están congeladas, para no ser tan drástico. Pero con el ministro Quiroz, con el tema del acuerdo en particular, estas relaciones están rotas, ya están quebradas.

—Trascendió que el enlace político ahora será con el ministro Alvarado y no con el ministro Quiroz. ¿Eso cambia el panorama o la predisposición para retomar estas conversaciones?

—Hay un tema que es importante despejar, porque el ministro Alvarado es un ministro esencialmente político. Difícilmente nos podemos negar a conversar, porque parte de la esencia de la política es el diálogo. Pero en este tema específico del que estamos hablando, que es la megarreforma y los acuerdos que tomamos en materia de invariabilidad tributaria, la decisión ya está tomada. Nosotros no vamos a variar, no vamos a avanzar más en este acuerdo, porque se rompió una cuestión que es súper relevante cuando uno negocia, que es la confianza.

—¿Por qué adoptan esa posición si finalmente no prosperó la indicación que levantó la controversia?

—Porque a nadie le gusta llegar a acuerdo y meterse en una pieza oscura. Eso es lo que me parece que ocurrió finalmente, cuando nos encontramos con esta sorpresa de algo que nunca había sido conversado. Y claro, alguien pudiera decir que fue un malentendido. Pero esto —la rebaja al impuesto corporativo— es un tema esencial, un tema central. Por eso generó nuestro distanciamiento y nuestro quiebre respecto de lo que habíamos acordado el pasado miércoles.

—Su posición contrasta con la del senador Pedro Araya, quien abrió la puerta a reanudar el diálogo con una nueva condición: una rebaja del impuesto específico a los combustibles. ¿Eso corre a título personal del senador Araya o es una postura del comité?

Eso es algo propio del senador Araya. Pero, además, no es una buena alternativa, porque nosotros avanzamos en materia de invariabilidad, porque nos parece que había que aumentar la recaudación fiscal. Tuvimos la información y la convicción de que de este modo podíamos aumentar la recaudación fiscal, y de que era mejor que lo que había presentado el gobierno: 25 años para inversiones sobre US$50 millones. Por el contrario, disminuir el impuesto al diésel o a los combustibles significa disminuir de modo significativo la recaudación fiscal. Entonces no podíamos estar de acuerdo con eso.

—Para dejarlo claro: de aquí al miércoles, usted no va a volver a sentarse en una mesa de negociación con el Ejecutivo.

—Así es.

—¿Qué evaluación tiene en torno a que el presidente Kast haya encomendado la negociación al ministro Quiroz y no a sus ministros políticos, Claudio Alvarado y José García Ruminot?

—Yo creo que esa fue una muy mala decisión que condujo a estos resultados. Porque estas negociaciones tienen un doble carácter, esencialmente político y técnico. El ministro Quiroz es un muy buen técnico, pero creo que los pasos políticos que dio no fueron los correctos.

—Este lunes, la Comisión de Hacienda votó la indicación que ingresó el ministro Quiroz y que provenía del acuerdo con ustedes sobre invariabilidad tributaria. Aun cuando el Gobierno acogió esa propuesta del PPD, ¿van a votar en contra de la indicación en la Sala?

—Para ser súper honesto, tengo la duda si me voy a abstener o voy a votar en contra. Tengo esa duda y la voy a resolver de aquí al miércoles. Pero lo que sí es claro es que no voy a votar a favor.

—Me imagino que en el resto del articulado también votará en contra.

—Efectivamente. Esta es una muy mala reforma. De hecho, voté en contra de la idea de legislar, porque encuentro que globalmente es una muy mala reforma.

—¿No hay ningún aspecto del proyecto que le parezca positivo?

—Estoy en la Comisión de Medio Ambiente y allí logramos algunos puntos que son significativos, pero la compensación por resoluciones de calificación ambiental (RCA) calificadas negativamente por los tribunales ambientales, que haya que pagarles a los titulares de proyectos, me parece una situación escandalosa. 

—Usted ha fijado esta posición de no seguir negociando. ¿Influyó que el PPD haya visto con malos ojos el acuerdo al que llegaron?

—No. Yo soy vicepresidente del PPD. Encuentro que hay ahí un tema de formas que uno pudiera objetar. Pero yo tengo la convicción de que el acuerdo que hicimos era un buen acuerdo para mejorar este mal proyecto.

—En la oposición han convivido distintas posiciones sobre cómo enfrentar este proyecto: algunos planteaban rechazarlo de plano, otros mejorarlo o incidir en él…

—Lo que ocurre es que el Gobierno tiene mayoría, tiene 26 votos. El dilema es no hacer nada y dejas que metan todos los goles, o intentas atajar al menos un penal. Entonces, nosotros quisimos incidir y atajar un penal en esta materia, donde vimos que había probabilidades de mejorar la recaudación fiscal. 

“De toda crisis se generan oportunidades”

—¿Qué reflexión hace sobre cómo funcionó la oposición a lo largo de esta tramitación? La unidad del sector se vio puesta en entredicho la semana pasada.

—Creo que hay dos puntos aquí. Uno, que esto termina de tramitarse el miércoles y, por lo tanto, la oposición todavía tiene espacio para generar momentos de unidad. Y segundo, hay un aprendizaje respecto a qué hacer cuando uno es minoría en ambas cámaras, cómo enfrentar esta embestida del Gobierno.

—¿Y en qué línea va ese aprendizaje?

—Vamos a tener que conversar si nos vamos a poner en una posición muy dura o si nos vamos a poner de acuerdo entre nosotros, de forma colectiva, sobre dónde se puede incidir. Pero es una discusión de fondo, porque hay algunos que sostienen que no se puede conversar con el Gobierno y otros, entre los que me encuentro yo, que creemos que sí hay que generar ese espacio de conversación para incidir en malos proyectos y mejorarlos.

—En el acuerdo que finalmente fue desahuciado, ustedes pactaron la invariabilidad, pero el PPD anunció que iría al Tribunal Constitucional por esa misma norma. ¿Cómo lo veía usted?

—Siempre supimos que existía esta alternativa, porque no es incompatible que el PPD, como mesa, vaya o concurra al Tribunal y que nosotros hayamos llegado a un acuerdo en este punto específico. Nosotros votamos en contra de la idea de legislar —excepto el senador Araya, que se abstuvo—, todo el resto votamos en contra del proyecto, porque creemos que es un mal proyecto, y quisimos solo incidir en este capítulo de lo que tiene que ver con la invariabilidad tributaria.

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