Sebastián Depolo, ex embajador en Brasil, lanzó duros dardos al Gobierno de José Antonio Kast, acusando al Ejecutivo de “no abrirse al debate” respecto a los efectos que tendrá la aplicación de la megarreforma.
En entrevista con La Tercera, el militante del Frente Amplio que es parte de la lista de Constanza Martínez para ser parte del Comité Central de la colectividad, planteó que la Ley de Reconstrucción Nacional “tendrá patas cortas”.
Para Depolo, la megarreforma “intenta responder a problemas nuevos con soluciones antiguas. Existe poca evidencia -o evidencia controvertida- de que reducir de esa manera los impuestos a los sectores de mayores ingresos genere crecimiento y empleo. El ministro Quiroz y el Gobierno del presidente Kast no se abrieron a ese debate”.
Sobre los beneficios de la norma, el ex embajador en Brasil sostuvo que “son inciertos. En cambio, sí conocemos otros que se producirán: habrá menor recaudación fiscal, mayor concentración de la riqueza, probablemente aumentará la deuda pública y se recortarán servicios destinados a la ciudadanía”.
Sebastián Depolo se refirió a la falta de apertura del Gobierno a discutir la megarreforma con la oposición, recordando las negociaciones para despachar la reforma de pensiones en la administración de Gabriel Boric.
“(Ahí) tuvimos que ceder en cuestiones que, desde nuestra posición, eran muy difíciles, y una parte de la derecha también estuvo disponible para hacerlo. (Pero) el Partido Republicano no tuvo esa disposición. Nunca ha mostrado una voluntad sincera de diálogo”, cuestionó Depolo.
Para Depolo, “debemos estar siempre disponibles para dialogar, siempre que se trate de un diálogo genuino. Una fuerza política que llega al Gobierno y no cambia un ápice es una secta de fanáticos”.
“Cuando uno gobierna, tiene que resolver problemas y eso es distinto de estar en la oposición (…). Todavía es temprano para emitir un juicio lapidario, pero creo que el Partido Republicano y el presidente Kast aún no comprenden plenamente que son Gobierno. Todavía no asumen los sacrificios que exige ejercer la magistratura más alta del país, incluso respecto de las propias ideas. Nosotros sí vivimos esa evolución, (pero) no veo aún una disposición equivalente en Republicanos”, sentenció.