En momentos en que el Gobierno ajustó el rumbo legislativo de la agenda de seguridad, al modificar su urgencia, el presidente José Antonio Kast volvió a poner sobre la mesa la reforma constitucional que incorpora la seguridad pública como deber del Estado.
Durante una actividad en la que entregó 26 vehículos a la Policía de Investigaciones, el mandatario manifestó que “el Estado necesita más recursos para enfrentar el crimen organizado, el narcotráfico, el terrorismo” e insumos como los que se le entregaron a la policía civil.
Sin embargo, llamó también a avanzar en una de las ocho modificaciones constitucionales contenidas en la reforma. “Permitir que nuestra Constitución incorpore el concepto de la seguridad pública, pero de manera real, fuerte, contundente. Y eso no quiere decir que queramos pasar a llevar algún derecho fundamental de las personas“, dijo.
“En eso estamos trabajando, porque una cosa es habilitar en la Constitución la seguridad pública, y otra es instalarla a través de la ley orgánica constitucional, que es lo que va a permitir llevar adelante esta reforma constitucional”, añadió.
En esa línea, planteó que “más medios no tienen sentido si no hay voluntad política, si no hay carácter, si no hay decisión para apoyar a nuestras fuerzas policiales”. Si bien Kast reconoció que en determinados momentos de la historia se han planteado ciertas discusiones, sostuvo: “Estoy seguro que el patriotismo hará que todos miremos el bienestar de Chile y todos nos unamos en torno al combate al crimen organizado, con lo que sea necesario para habilitar la seguridad pública en nuestra Constitución“.