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El giro forzado de La Moneda de la seguridad ciudadana al empleo como eje principal de la agenda

Con el desempleo en su nivel más alto en cinco años y la aprobación presidencial a la baja, el Ejecutivo reordena su agenda para lo que resta de 2026 y prepara un plan de emergencia laboral que se conocerá por completo a principios de octubre.

AGENCIA UNO

“La preocupación central e inicial por la seguridad hoy día pasa a un segundo plano por los temas económicos y nosotros estamos ahora trabajando para afrontar y hacernos cargo de esa realidad, que es el dolor, la angustia, el sufrimiento de un hogar que no cuenta con integrantes que puedan encontrar un trabajo”, reconoció este lunes el biministro del Interior y vocero de Gobierno, Claudio Alvarado

La frase del ministro, pronunciada en la vocería habitual desde el palacio de La Moneda, da luces del giro desde la agenda de seguridad como eje principal tras la megarreforma al trabajo para contener la crisis del desempleo.

El mismo lunes, el presidente Kast recibió en La Moneda a los timoneles de los partidos oficialistas —Arturo Squella (Partido Republicano), Guillermo Ramírez (UDI), Andrea Balladares (RN) y Luciano Cruz-Coke (Evópoli)— en un encuentro que se extendió por más de dos horas y que estuvo centrado casi por completo en la situación que atraviesa el mercado laboral. 

Ahí, el mandatario comunicó que instruyó a los ministerios de Hacienda, Trabajo, Obras Públicas y Vivienda, junto a la Subsecretaría de Desarrollo Regional, preparar un plan de “emergencia laboral” que el Gobierno prevé anunciar hacia fines de septiembre o principios de octubre, con medidas para los meses de octubre, noviembre y diciembre.

El diseño avanza sobre cuatro ejes —entre ellos subsidios a la contratación y una aceleración de obra pública y proyectos habitacionales—, aunque desde el Ejecutivo apuntan a que el paquete todavía no está cerrado.

El diagnóstico que empuja ese giro se basa en una mezcla de indicadores negativos que se han asentado en los últimos meses. La tasa de desocupación llegó a 9,5% en el trimestre móvil mayo-julio, según el INE, su nivel más alto en cinco años y un alza de 10,4% en doce meses. A eso se suma un IPC que en agosto varió 0,6% mensual y acumula 4,1% en doce meses; y la reciente proyección del Banco Central que da un crecimiento por debajo del 1% para este 2026.

El deterioro económico ha golpeado directamente la evaluación del Gobierno. 

La encuesta Plaza Pública de Cadem del fin de semana pasado mostró a Kast con 34% de aprobación y 62% de desaprobación, su peor registro desde marzo. 

Más relevante para La Moneda fue el indicador de que un 79% de los consultados considera que el Ejecutivo debería concentrar sus esfuerzos en economía y empleo, muy por encima del 33% que menciona seguridad, delincuencia y narcotráfico.

Gobierno refuerza énfasis en el empleo

El plan que se anunciará en octubre descansa sobre la base de la Mesa Interministerial por el Empleo —que funciona desde junio— liderada por el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, junto al ministro del Trabajo, Tomás Rau, y la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Judith Marín, con la meta autoimpuesta de generar 50 mil empleos a octubre de 2026. 

El propio Mas ha reportado avances. A inicios de agosto, los programas activos del llamado “Modo Empleo” representaban más de 46 mil potenciales nuevos puestos de trabajo y una inversión pública asociada de $476 mil millones.

En La Moneda la explicación que se repite apunta a una autocrítica. La situación laboral heredada habría sido peor de lo que el propio Gobierno calculó al asumir. Alvarado mismo ha reconocido que Chile arrastra una tasa de desempleo sobre 8% durante más de 40 meses, un problema estructural anterior a esta administración. 

Y aunque el Ejecutivo confía en que la megarreforma traerá alivio al mercado laboral, sus propias proyecciones fiscales sitúan el salto de crecimiento recién para 2027, cuando Hacienda estima que el PIB podría expandirse 3,7% con la reforma en régimen. 

Alvarado, sin embargo, ha preferido hablar de resultados “en un par de años”, sin comprometer una fecha más precisa.

La urgencia atraviesa también al Congreso. Desde la UDI, el presidente de la Cámara, Jorge Alessandri, fue tajante al advertir que un Gobierno de derecha incapaz de contener el desempleo y generar empleo “no cumple su objetivo principal junto con la seguridad”. 

El timonel de la UDI, Guillermo Ramírez, pidió que el Presupuesto 2027 priorice la creación de puestos de trabajo, recordando que “no hay mejor política social que un buen trabajo”. 

La presión del oficialismo responde también a que el 30 de septiembre se conocerá la próxima cifra de desempleo —trimestre junio-agosto—, mientras que el 1 de octubre se publicará el Imacec de septiembre y, ese mismo mes, el Gobierno debe ingresar al Congreso el proyecto de Presupuesto 2027. 

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