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Cómo elegir el mejor seguro: Claves para evaluar cobertura, tipo y conveniencia sin pagar de más

Entre la sobreoferta del mercado y la letra chica de los contratos, contratar la póliza adecuada no tiene por qué convertirse en un dolor de cabeza ni en una fuga de presupuesto. Conocer qué evaluar en materia de coberturas, deducibles y periodos de carencia es el primer paso para proteger a tu familia y resguardar el bolsillo sin pagar de más

Un seguro es un contrato entre una persona (el asegurado) y una compañía (la aseguradora), mediante el cual la empresa cubre un riesgo específico a cambio del pago de una prima. Cuando ocurre el evento cubierto, ya sea un accidente, enfermedad o robo, los seguros entregan al cliente una indemnización o deben hacerse cargo de los gastos según lo pactado en la póliza (el documento que detalla qué está cubierto y qué no).

Es por ello que contratarlos es una de las decisiones financieras más importantes a las que se ven enfrentadas las personas. Existen algunos obligatorios y otros opcionales, por lo que la oferta es amplia. Sin embargo, hay algunos puntos como los términos y condiciones que llegan a ser muy confusos para el cliente a la hora de contratar el servicio. A esto se suma la presión comercial cuando se contrata de forma presencial lo que finalmente no ayuda a tomar una decisión 100% consiente.

Por lo anterior, es importante conocer previamente todos los antecedentes necesarios antes de inclinarse por una u otra opción con información real. Existen tres conceptos clave, que todo asegurado debiese conocer. Lo primero es la prima, que corresponde a un pago mensual o anual, por el servicio contratado. En segundo lugar está la cobertura, es decir el listado de eventos que protege el seguro que se está contratando y finalmente el deducible, que corresponde a el monto que el asegurado debe pagar antes de que el seguro empiece a cubrir sus gastos.

¿Qué instituciones ofrecen seguros en Chile?

En Chile existen muchas empresas que ofrecen seguros y todas están reguladas por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). A continuación presentamos las opciones que actualmente están vigentes.

  • Cooperativas de ahorro y crédito: ofrecen a sus socios seguros de vida, salud, hogar u hospitalización con condiciones preferentes. Su modelo prioriza el beneficio de los asociados, lo que suele traducirse en primas competitivas.
  • Compañías de seguros: contratación directa, con la mayor variedad de productos.
  • Bancos: seguros asociados a cuentas y créditos.
  • Corredores de seguros: intermediarios independientes que comparan varias aseguradoras.
  • Retailers y grandes tiendas: venta masiva y accesible; conviene revisar bien las condiciones.

Tipos de seguros más comunes

En el mercado actual existe una amplia variedad de pólizas diseñadas para proteger tanto el patrimonio personal como el bienestar familiar y de las mascotas, entre los que destacan:

  • Salud: los complementarios funcionan junto a Fonasa o Isapre, no en reemplazo. Cubren copagos de hospitalizaciones, medicamentos, urgencias o exámenes de alto costo.
  • Dentales: como Fonasa e Isapre rara vez cubren lo dental por completo, se contratan cada vez más de forma independiente, con coberturas amplias de tratamientos y cirugías.
  • Vida: protege a quienes dependen de ti. En caso de fallecimiento o invalidez, paga un capital a los beneficiarios. Es más relevante si tienes hijos, deudas hipotecarias o personas a cargo.
  • Mascotas: cubren gastos veterinarios por enfermedades, accidentes y cirugías. Conviene revisar exclusiones, ya que la mayoría no cubre enfermedades preexistentes ni razas de alto riesgo.
  • Hogar: daños por incendio, robo, terremotos y problemas estructurales.
  • Automotriz: el SOAP es obligatorio; los complementarios cubren colisiones, robo y daños a terceros.
  • Viaje: emergencias médicas, pérdida de equipaje y cancelaciones en el extranjero.

¿Qué factores influyen en el precio?

Determinar el costo de una póliza de seguro no es un proceso al azar, sino el resultado de una evaluación detallada donde las compañías analizan las probabilidades de que ocurra un siniestro en base a ciertos criterios.

  • Edad: a mayor edad, mayor riesgo y prima más alta.
  • Estado de salud: las enfermedades preexistentes pueden encarecer o restringir la cobertura.
  • Tipo y monto de cobertura: más cobertura implica más costo.
  • Deducible: aceptar uno más alto suele bajar la prima.
  • Carencias: algunos seguros tienen períodos de espera que afectan cuándo puedes usar la cobertura.

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María José Crespo