Miami es uno de esos destinos que prácticamente no necesitan presentación. Sus playas, centros
comerciales, restaurantes y vida nocturna lo han convertido en uno de los lugares favoritos de los
viajeros que visitan Florida.
Pero quedarse solo en Miami significa perderse buena parte de lo que ofrece esta zona de Estados
Unidos. Para quienes tienen algunos días extra, hacer una ruta por carretera puede ser una buena
alternativa para conocer playas, ciudades y paisajes que muchas veces quedan fuera de los recorridos
más tradicionales.
Además, la red de carreteras de Florida permite conectar distintos destinos con relativa facilidad, lo que
hace posible armar un itinerario según el tiempo disponible y los intereses de cada viajero, por lo cual estos cinco lugares vale la pena considerar en su próximo viaje.
Key West: un viaje donde el camino también importa
Una de las rutas más conocidas desde Miami es la que lleva hasta Key West, el punto más austral de
Estados Unidos continental. Para llegar hasta allí, hay que recorrer los Florida Keys, un conjunto de islas conectadas por carreteras y puentes que atraviesan el océano.
El trayecto es parte importante de la experiencia y permite hacer distintas paradas antes de llegar al destino final. Key Largo e Islamorada son algunas de las alternativas para detenerse en el camino, especialmente si la idea es disfrutar del mar, comer algo o simplemente tomarse un descanso.
Una vez en Key West, se puede recorrer su centro histórico, conocer Mallory Square y visitar algunos de
los lugares vinculados con la historia del escritor Ernest Hemingway. Eso sí, es importante considerar los tiempos de traslado, ya que si se quiere disfrutar el recorrido y no pasar el día completo al volante, lo más recomendable es destinar al menos una jornada completa a esta ruta.
Orlando: mucho más que parques temáticos
Orlando es otro de los grandes atractivos de Florida. Sus parques temáticos son, sin duda, uno de los
principales motivos que llevan a miles de turistas hasta la ciudad, pero la zona tiene bastante más para
ofrecer.
La distancia entre Miami y Orlando hace que ambas ciudades puedan formar parte de un mismo viaje. De esta manera, es posible combinar unos días de playa y vida urbana con jornadas dedicadas a los parques y otras actividades.
Para quienes viajan en familia, los parques pueden ser el principal panorama, pero si hay más tiempo
disponible, también se pueden sumar centros comerciales, restaurantes y espacios naturales a la
agenda.
El trayecto entre ambas ciudades, además, permite conocer otra parte de Florida y puede convertirse en
una de las etapas de una ruta más extensa por el estado.
Fort Lauderdale: una escapada cerca de Miami
Para quienes no quieren alejarse demasiado de Miami, Fort Lauderdale es una alternativa que merece ser
considerada. La ciudad es conocida por sus playas, canales y paseos frente al mar, y ofrece un ambiente distinto al de Miami y su cercanía permite visitarla incluso durante una estadía corta, sin necesidad de destinar varios días al traslado.
El paseo marítimo, las zonas comerciales y los restaurantes son algunos de los atractivos que se pueden
encontrar en la ciudad. También puede ser una buena parada para quienes quieren recorrer la costa del sur de Florida antes de continuar hacia otros destinos.
West Palm Beach: otra cara del sur de Florida
Al continuar hacia el norte por la costa atlántica aparece este destino que puede resultar interesante para quienes buscan salir de los circuitos turísticos más conocidos. La ciudad cuenta con restaurantes, tiendas, espacios culturales y sectores frente al agua.
Al otro lado del puente se encuentra Palm Beach, reconocida por sus playas y por un ambiente más exclusivo. El recorrido desde Miami permite observar cómo cambia el paisaje urbano a medida que se avanza hacia el norte y puede incorporarse fácilmente a una ruta por la costa.
Para quienes tienen varios días de vacaciones, es una alternativa para conocer una Florida distinta y
sumar nuevos lugares al viaje.
Naples: playas en la costa del Golfo
Si el tiempo alcanza para cruzar Florida hacia la costa del Golfo, Naples puede ser una buena opción.
La ciudad, ubicada en el suroeste del estado, destaca por sus playas, restaurantes y espacios naturales.
El ambiente es bastante más tranquilo que el de Miami, por lo que puede funcionar bien para quienes
quieren bajar el ritmo durante algunos días.
Desde Naples también se pueden conocer otros sectores de la costa oeste de Florida, dependiendo de
cuánto tiempo tenga disponible cada viajero. Llegar hasta esta zona supone un trayecto más largo, pero justamente ahí está parte del atractivo de hacer un viaje por carretera: no limitar las vacaciones a una sola ciudad y aprovechar los desplazamientos para conocer nuevos lugares.
Antes de salir a la carretera
Recorrer Florida en auto puede entregar bastante libertad, pero también requiere algo de planificación.
Antes de comenzar la ruta, conviene revisar las distancias entre cada destino, calcular los tiempos de
traslado y considerar los horarios en que suele haber mayor congestión. También es importante revisar
con anticipación las opciones de estacionamiento y las rutas que incluyen peajes.
Para quienes llegan desde Chile, contar con un vehículo puede facilitar los desplazamientos entre
ciudades y lugares que no siempre están conectados de manera cómoda mediante transporte público.
En ese caso, comparar alternativas de arriendo de autos en Miami puede ser parte de la planificación del
viaje, sobre todo si la idea es conocer varios destinos y no quedarse solamente en la ciudad.
También es recomendable revisar antes de reservar aspectos como los seguros incluidos, las
condiciones del contrato, la política de combustible, los requisitos para conducir y eventuales cobros
adicionales.
Una forma distinta de conocer Florida
Miami seguirá siendo uno de los grandes protagonistas de cualquier viaje a Florida, pero este estado tiene mucho más para ofrecer. Desde los paisajes de los Florida Keys hasta las playas de Naples, pasando por Orlando, Fort Lauderdale y West Palm Beach, existen alternativas para distintos tipos de viajeros.
La clave está en no intentar conocer todo de una sola vez. Elegir algunos destinos, dejar tiempo para los
traslados y planificar la ruta con anticipación puede hacer que el viaje sea mucho más cómodo. Porque cuando se recorre Florida por carretera, el destino no siempre es lo único que importa: muchas
veces, parte de la experiencia está justamente en el camino.