Secciones
Sociedad

¿Se debe conducir? ¿tiene cura?: todo lo que debes saber sobre el Síndrome de la Autocervecería

Puede presentarse en alguien que es absolutamente abstemio, quien marcará positivo si es sometido a una alcoholemia cuando va conduciendo su automóvil.

AGENCIA UNO/ARCHIVO.

El Síndrome de Autofermentación, también conocido como Autocervecería, es una afección poco común que provoca una intoxicación etílica en personas que no han consumido alcohol.

De hecho, puede presentarse en alguien que es absolutamente abstemio, quien, por ejemplo, marcará positivo si es sometido a una alcoholemia cuando va conduciendo su automóvil.

De acuerdo con los estudios realizados hasta el momento, aunque existen menos de cien casos documentados en el mundo, la mayoría de los investigadores estiman que es más común de lo que se piensa.

El desconocimiento de esta afección dificulta que tanto las personas como los profesionales sanitarios la reconozcan y, además, incluso puede resultar difícil diagnosticarla cuando se sospecha su presencia, según apunta en su estudio la Clínica Cleveland.

¿Qué es el Síndrome de Autocervecería?

Debe su nombre de autocervecería precisamente porque los microbios del intestino fermentan los azúcares que se ingieren para producir etanol, como si se tratara de una fábrica de cerveza.

Si bien todas las personas tienen en su organismo bacterias y hongos que producen alcohol de forma normal, en el caso de quienes tienen el síndrome, estos producen etanol a un ritmo que supera la capacidad del cuerpo para eliminarlo.

De esta forma, el exceso de alcohol en el torrente sanguíneo provoca que la concentración de alcohol en sangre alcance niveles de intoxicación .

¿Cuáles son sus síntomas?

Al igual que con el consumo de alcohol, el síndrome provoca intoxicación alcohólica y sus síntomas más reconocibles son:

  • Torpeza
  • Tiempo de reacción retardado
  • Modorra
  • Problemas de memoria
  • Inhibiciones reducidas
  • Problemas de equilibrio
  • Pupilas dilatadas
  • Cara enrojecida
  • Cambios de humor
  • Vómitos
  • Habla arrastrada

No obstante, además de la intoxicación, puede presentar otros síntomas:

  • Dolor abdominal
  • Hinchazón y gases
  • Fatiga
  • Sensibilidades alimentarias
  • Resaca

¿Qué factores de riesgo existen?

Aunque algunas personas presentan una variación genética que altera una de las enzimas necesarias para metabolizar el alcohol en el hígado, lo cierto es que existen factores de riesgo que influyen en la posibilidad de desarrollar el síndrome de autofermentación.

Algunos de los principales son:

  • Una dieta rica en carbohidratos
  • Intolerancia al alcohol
  • Micosis
  • Cirrosis hepática
  • Diabetes
  • Síndrome metabólico
  • Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado

¿Hay complicaciones vinculadas al síndrome?

Los expertos de la Clínica Cleveland detallan que el Síndrome de Autofermentación afecta al cuerpo, al cerebro y a la vida de la misma manera que el consumo frecuente de alcohol.

En esa línea, las complicaciones son las mismas que las del trastorno por consumo de alcohol, como problemas en las relaciones personales y el rendimiento laboral. Además, si es frecuente, afectará la salud mental y física.

También pueden incluir:

  • Accidentes y lesiones
  • Daño cerebral
  • Síndrome de alcoholismo fetal
  • Enfermedad hepática

¿Puede ser mortal?

La intoxicación por alcohol puede ser mortal en niveles elevados, cuando se convierte en envenenamiento por alcohol, lo que ocurre con niveles de alcoholemia superiores a 0,30.

Aunque es poco probable, el envenenamiento por alcohol representa un mayor riesgo para los niños y las personas con menor tolerancia.

¿Cómo se diagnostica?

Quienes deberían buscar a un especialista para que le diagnistique si padecen el Síndrome de Autofermentación son quienes no han consumido alcohol y presentan un nivel elevado en la sangre o síntomas compatibles con una intoxicación alcohólica.

Para obtener el diagnóstico, se realiza una serie de exámenes. Entre ellos se cuentan:

  • Análisis de sangre o pruebas de alcoholemia para determinar el nivel de alcohol en sangre (BAC).
  • Prueba de tolerancia oral a la glucosa para observar su respuesta a los carbohidratos.
  • Prueba de aliento de hidrógeno para identificar el crecimiento excesivo de bacterias.
  • Análisis y cultivo de heces para identificar el crecimiento excesivo de hongos.
  • Endoscopia para tomar una muestra de líquido del tracto gastrointestinal.

¿Tiene tratamiento?

Efectivamente, existe un tratamiento que se centra en restablecer el equilibrio de la microbiota intestinal a través de antibióticos o antifúngicos para combatir el crecimiento excesivo de bacterias.

También incluye un cambio de dieta, además de otras recomendaciones personalizadas, aunque en algunos casos puede necesitarse un apoyo adicional, como probióticos específicos.

¿Cómo reducir el riesgo?

Quienes presenten los síntomas del Síndrome de Autocervecería deberían, además de acudir a un especialista, incorporar vegetales y otros alimentos integrales a su dieta, a la vez que reducir el consumo de dulces y almidones.

En esa línea, se recomienda evitar el consumo de:

  • Pan blanco
  • arroz blanco
  • Papas
  • Pastas
  • Galletas saladas y patatas fritas
  • Zumo de frutas
  • Leche
  • Cualquier cosa con azúcar añadido

¿Se puede conducir con el Síndrome de Autocervecería?

Según apuntan los expertos, como en general la persona que padece el síndrome no sabe cuándo aparecerán los síntomas de intoxicación, probablemente no debería conducir.

Sin embargo, quienes ya conocen su condición y saben que los hábitos alimenticios lo afectan, podrían planificar sus viajes de acuerdo con ello.

Notas relacionadas







La más grande de las reformas

La más grande de las reformas

Chile posee uno de los mayores potenciales de energía renovable del planeta: radiación solar en el Norte que supera a casi cualquier otro punto de la Tierra, viento en la Patagonia, geotermia en el corredor andino. No es proyección de largo plazo: es tecnología disponible hoy, a precios competitivos.

Foto del Columnista Cristián A. Maggi Cristián A. Maggi