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Estudio vincula el teletrabajo con mayor aislamiento social y una peor salud mental

Quienes laboran a distancia pasan más días completamente solos y tienen menos actividades sociales después del trabajo.

UST.

El teletrabajo incrementa el aislamiento social y empeora la salud mental de las personas, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Science y que se basó en cinco encuestas realizadas entre 2011 y 2014 a más de 500 mil personas.

De acuerdo con los autores del trabajo, los sondeos no incluyen datos de los años 2020 y 2021, en los que la pandemia del COVID-19 obligó a realizar la mayor cantidad de trabajo remoto.

Según se planteó en el estudio, en Estados Unidos el teletrabajo se cuadruplicó en los 5 años transcurridos desde el inicio de la pandemia, pasando del 7% en 2019 al 28% en 2023.

Teletrabajo, aislamiento social y salud mental

El trabajo firmado por Natalia Emanuel, Emma Harrington​ y Amanda Pallais concluyó que “en comparación con quienes trabajan en empleos presenciales, los trabajadores con empleos que permiten el teletrabajo pasaron aproximadamente una hora más a solas por día laboral después de la pandemia”.

Además, detectaron que aquellos que trabajan a distancia “también aumentaron de forma diferencial los días que pasaban completamente solos y disminuyeron las actividades sociales después del trabajo”.

A la vez, mostró que “el aumento del aislamiento fue más pronunciado para quienes viven solos, cuya probabilidad de pasar todo el día sin contacto social aumentó en 7 puntos porcentuales“, hasta alcanzar un 83%.

De igual forma, el estudio concluyó que el teletrabajo aumentó el malestar psicológico en comparación con quienes acuden a la oficina a realizar sus labores.

En esa línea, las autoras detallaron que el aumento del malestar fue aproximadamente el doble para quienes vivían solos en comparación con quienes vivían con su familia.

“Otras medidas de malestar psicológico, como la frecuencia de la depresión, la utilización de servicios de salud mental y las prescripciones de antidepresivos, muestran tendencias similares”, puntualizaron.

Por el contrario, quienes tienen “trabajos remotos no aumentaron de forma diferencial las visitas a proveedores de atención médica, ni las prescripciones de medicamentos no relacionados con la salud mental, lo que sugiere que el cambio no se debió simplemente a una mayor flexibilidad para las visitas al médico”, concluyeron.

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