El consumo de proteínas ha ganado protagonismo en la alimentación, especialmente entre quienes buscan mantener su musculatura, aumentar la saciedad o acompañar procesos de reducción de grasa. Sin embargo, la cantidad necesaria no es igual para todas las personas y depende, entre otros factores, del peso corporal y del objetivo nutricional.
De acuerdo con Lilian Contreras, nutricionista de Clínica Ciudad del Mar, en adultos sanos el requerimiento diario puede situarse entre 0,9 y 1,2 gramos de proteína por kilo de peso corporal. Esta cantidad puede incrementarse en determinados escenarios, como las dietas hipocalóricas o los planes destinados a favorecer el desarrollo de masa muscular.
“Lo más importante es cubrir los requerimientos individuales de proteína. En una persona sana, estos van aproximadamente entre 0,9 y 1,2 g de proteína por kilo de peso al día, pudiendo aumentar sobre 1,5 g/kg en dietas hipocalóricas o cuando buscamos aumentar la masa muscular”, indicó a EL DÍNAMO.
Junto a ello, la especialista explicó que “un consumo adecuado de proteína ayuda a preservar la masa muscular, aumentar la saciedad y son de ayuda en procesos de la pérdida de grasa. Lo ideal es distribuirla durante el día y priorizar alimentos de buena calidad como huevos, pescados, carnes magras, lácteos, legumbres y derivados de la soya”
“Es importante lograr ese consumo y para distribuirlo correctamente debemos incorporar fuentes de proteína en las distintas comidas del día, incluyendo la primera comida y las comidas cercanas post ejercicio.”, añadió.
Así, más que concentrar toda la proteína en una sola comida, la recomendación apunta a repartir las fuentes proteicas durante la jornada. Esto permite incorporarlas desde la primera comida del día y también en las preparaciones cercanas al momento de realizar actividad física.
Además, y de acuerdo a la profesional no es necesario obtener este nutriente exclusivamente de productos de origen animal. “Huevos, pescados, carnes magras y lácteos son algunas alternativas, pero también existen opciones vegetales como las legumbres y los alimentos derivados de la soya, que pueden formar parte de una alimentación equilibrada”, cerró.