Secciones
Sociedad

Los 10 errores más comunes al contratar a una trabajadora de casa particular

Desde la formalización del contrato hasta las cotizaciones y los descansos, existen obligaciones que los empleadores deben conocer para evitar incumplimientos y conflictos laborales.

Contratar a una trabajadora de casa particular implica una serie de responsabilidades para el empleador, entre ellas formalizar la relación laboral, pagar las cotizaciones previsionales y respetar las normas sobre jornadas, descansos y vacaciones.

En este contexto, desde Pipol.cl advierten que todavía existen dudas entre los empleadores respecto de estas obligaciones, lo que puede terminar en incumplimientos de la normativa y eventuales conflictos laborales.

Los 10 errores más comunes al contratar a una trabajadora de casa particular

Uno de los principales puntos es la correcta elaboración del contrato, que debe establecer la remuneración bruta, las funciones y los beneficios acordados.

Además, debe ser firmado por ambas partes y registrado ante la Dirección del Trabajo. “Es importante que el empleador entienda la diferencia entre sueldo bruto y líquido y deje correctamente establecidas las condiciones desde el inicio”, explica Francisco Cienfuegos, cofundador de Pipol.cl.

También es necesario cumplir oportunamente con las cotizaciones previsionales, incluyendo salud, pensiones, accidentes laborales y seguro de cesantía cuando corresponda.

Este último contempla una cotización del 3% de la remuneración imponible a cargo del empleador. A ello se suma la obligación de contar con un registro de asistencia y respetar las disposiciones especiales para quienes trabajan puertas adentro.

Las vacaciones, los beneficios acordados y las normas de protección frente al acoso sexual, laboral y la violencia en el trabajo, contempladas en la Ley Karin, son otros aspectos que deben ser considerados.

Desde Pipol.cl recalcan que “un contrato bien hecho no solo permite cumplir con la normativa, también entrega claridad y certeza a ambas partes”.

Los 10 errores al contratar una trabajadora de casa particular

  1. Pactar un sueldo líquido: El contrato debe señalar la remuneración bruta antes de los descuentos legales, además de las asignaciones y beneficios que correspondan.
  2. No formalizar el contrato a tiempo: El documento debe escriturarse dentro de los primeros 15 días desde el inicio de la relación laboral y posteriormente registrarse ante la Dirección del Trabajo.
  3. No especificar las funciones: Las tareas acordadas, como aseo, cocina o cuidado de niños, deben quedar claramente consignadas en el contrato.
  4. Confundir el período de prueba: Durante las primeras dos semanas cualquiera de las partes puede terminar la relación laboral con al menos tres días de aviso y sin indemnización por término, aunque deben pagarse los días trabajados.
  5. No pagar correctamente las cotizaciones previsionales: Declararlas fuera de plazo, calcularlas sobre una remuneración incorrecta o simplemente no pagarlas puede generar deudas, intereses, reajustes y eventuales sanciones.
  6. No registrar la asistencia: Las trabajadoras deben contar con un sistema de control de asistencia. En el caso de quienes trabajan puertas adentro, este registro también permite acreditar los períodos de descanso.
  7. Aplicar una jornada convencional a las trabajadoras puertas adentro: Este régimen tiene normas especiales de descanso, particularmente respecto de sábados, domingos y festivos. “Es importante no trasladar automáticamente las reglas de una jornada convencional al trabajo puertas adentro, porque existen condiciones especiales de descanso”, señala Cienfuegos.
  8. No considerar las vacaciones: Tras cumplir un año de servicio, las trabajadoras tienen derecho a 15 días hábiles de feriado anual, además del feriado proporcional cuando corresponda.
  9. Dejar beneficios fuera del contrato: Beneficios como locomoción y otras asignaciones pactadas deben quedar por escrito cuando corresponda, evitando acuerdos exclusivamente verbales.
  10. Desconocer la Ley Karin: Las trabajadoras de casa particular también cuentan con protección frente al acoso sexual, laboral y la violencia en el trabajo, existiendo un protocolo específico contemplado por la SUSESO.

Notas relacionadas