El Bosque de Karadima
Vistos bajo una luz absolutamente terrenal, el catolicismo está repleto de manipuladores que supieron rodearse de secuaces capaces de asesinar y de mal aconsejar en nombre de Dios. Un solo ejemplo: la cruzada contra los albigenses. De los seguidores de Karadima, varios ingresaron a la misma orden a la que pertenece el Papa Francisco, fundada por un soldado, que impuso su metodología militar. Y es que lo castrense es afín con lo clerical en todos los aspectos, incluso los peores.
Columnista