¿Un alcalde virtuoso? Huele a otra cosa
La retirada de Jorge Sharp parece ser más una maniobra táctica que un acto de ética política. Su discurso de convicción se desmorona ante la realidad de sus resultados y la percepción de los ciudadanos. Valparaíso necesita más que promesas incumplidas y retórica, necesita liderazgo efectivo y soluciones concretas a sus problemas crónicos.
Cristián Meza