La ONU, los sesgos y una candidatura frágil
La eventual postulación de Bachelet, más que un camino despejado, se parece a un gesto político interno, útil para proyectar la voz del gobierno en la escena internacional.
La eventual postulación de Bachelet, más que un camino despejado, se parece a un gesto político interno, útil para proyectar la voz del gobierno en la escena internacional.
Reflexionar sobre el antisemitismo hoy no es un acto de memoria pasiva. Es un llamado a desenmascarar las formas en que el odio se recicla, a reconocer cuándo la crítica legítima se transforma en negación de derechos, a no aceptar dobles estándares que reducen la igualdad a un privilegio.
El uso fuera de contexto de una fotografía por parte del New York Times, reabre una pregunta urgente: ¿está el periodismo cumpliendo con su deber de informar con rigor en tiempos de crisis? La desinformación no siempre es deliberada, pero sus efectos son igual de nocivos.
La creciente presencia del Islam en Europa no es, en sí misma, una amenaza. La religión, vivida de forma personal y respetuosa, es parte del mosaico democrático. El problema aparece cuando la religión se convierte en herramienta de presión política o en excusa para debilitar principios esenciales del orden laico.
En un mundo donde la identidad suele ser binaria y estática, ella fue fluida, estratégica y ambigua. Donde otros veían fe, ella vio acceso. Donde otros predicaban lealtad, ella diseñaba mapas de vulnerabilidad.
Desde la perspectiva israelí, permitir que Irán continúe avanzando en su programa nuclear sin obstáculos representa un riesgo inasumible, no solo para su seguridad nacional, sino para el equilibrio regional.
Lo más fascinante de este momento es que, incluso derrotada judicialmente, sigue marcando la agenda política. Su figura impone una doble pregunta al peronismo: ¿cómo reagruparse sin ella? ¿Y quién será capaz de encarnar su capital simbólico?
Chile tiene todo el derecho a tomar decisiones diplomáticas que considere coherentes con su visión de derechos humanos. Lo preocupante es cuándo y cómo se hace. A pocos días de la Cuenta Pública y en medio del escándalo más serio en materia de probidad que ha enfrentado este gobierno, cuesta no preguntarse si este gesto hacia la comunidad internacional también busca efectos internos.
¿Qué hace que una figura política —ex guerrillero, campesino austero, dirigente de izquierda— sea llorada por generaciones y tendencias tan distintas?