Dos años en vano
Después de sacarle tanto el cuero al Gobierno, debo y debemos reconocer una cosa de vital importancia: Chile sigue siendo una democracia, las instituciones siguen funcionando aceptablemente y seguimos teniendo una Constitución válida (que debe ser urgentemente mejorada) a pesar de todo el circo costoso que ocurrió en el medio.
Noemí Arcos