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Mundial FIFA 2026: cuáles son las selecciones favoritas de cara a la fase de grupos

A pocas semanas del inicio de la cita planetaria, analistas y especialistas ya perfilan a los favoritos de cada grupo, considerando su trayectoria, peso futbolístico y antecedentes en Copas del Mundo:

El Mundial 2026 llega con un formato ampliado a 48 equipos y una fase de grupos que, por primera vez, se reparte en 12 zonas de cuatro selecciones.

Para el público nacional, el seguimiento tendrá un matiz especial: La Roja se quedó sin clasificación en las Eliminatorias sudamericanas, así que el foco pasa a los candidatos, los cruces atractivos y las sorpresas posibles.

En esa larga previa, también crece el interés por las guías de los partidos, el calendario y el análisis de cada zona. Para los que quieran sumar más emoción a los pronósticos, descubre el código promocional de 1xbet para Chile y así se podrá disfrutar de los contenidos que enriquecen la conversación futbolera durante el torneo.

A pocas semanas del inicio de la cita planetaria, analistas y especialistas ya perfilan a los favoritos de cada grupo, considerando su trayectoria, peso futbolístico y antecedentes en Copas del Mundo:

Grupo A: México, Sudáfrica, Corea del Sur, República Checa

Por contexto y oficio, México parte un escalón arriba: es anfitrión, llega con el peso de la localía y con la obligación histórica de dar un salto real en un Mundial. Corea del Sur suele ser competitivo y ordenado, mientras que República Checa aparece como equipo capaz de incomodar. México, por presente y escenario, es el favorito natural de la zona.

Grupo B: Canadá, Bosnia, Qatar, Suiza

Grupo de márgenes finos. Suiza tiene continuidad mundialista y estructura táctica, un punto que suele pesar en torneos cortos. Canadá, como anfitrión, buscará aprovechar el envión y la energía de jugar en casa, pero el equipo que mejor llega para encabezar es el combinado helvético, con Canadá como rival directo.

Grupo C: Brasil, Marruecos, Haití, Escocia

Acá hay un favorito marcado: Brasil. Incluso con rachas de irregularidad, su piso competitivo sigue siendo altísimo. El contraste interesante está en Marruecos, que ya demostró que puede sostener un plan contra cualquiera y no se achica en partidos grandes. Brasil debería imponerse; Marruecos aparece como el principal aspirante a discutirle el primer puesto.

Grupo D: Estados Unidos, Paraguay, Australia, Turquía

Zona áspera, de estilos distintos y con poco margen para “regular”. Estados Unidos tiene la ventaja del contexto y un plantel que, en los últimos ciclos, se volvió más intenso y profundo. Turquía ofrece talento y desborde, Australia compite siempre y Paraguay es incómodo por naturaleza. Aun así, por localía y potencial, Estados Unidos aparece como candidato a liderar, aunque no es un grupo para distracciones.

Grupo E: Alemania, Curazao, Costa de Marfil, Ecuador

El peso histórico empuja a Alemania como favorita, aunque llegue con la presión de cortar una mala racha de últimos Mundiales. El rival que puede discutirle la cima es Ecuador, que en Sudamérica viene acostumbrado a partidos de alta exigencia y suele mezclar intensidad con orden. Costa de Marfil, con individualidades, puede meterse en la pelea si encuentra regularidad.

Grupo F: Países Bajos, Japón, Suecia, Túnez

Es uno de los grupos más parejos. Países Bajos aparece como favorito para el primer puesto, pero tendrá partidos muy exigentes: Japón llega con continuidad y un fútbol cada vez más completo, Suecia sabe jugar torneos y Túnez suele ser un rival incómodo. Si hay una zona propicia para un golpe de escena, es esta.

Grupo G: Bélgica, Egipto, Irán, Nueva Zelanda

En nombres, Bélgica debería marcar la diferencia, aunque ya no llegue con el brillo de otras épocas. Egipto tiene a Salah como referencia y una ilusión histórica pendiente: superar por fin la primera ronda. Irán es competitivo y Nueva Zelanda puede ser una incógnita peligrosa. Favorita Bélgica, con una pelea abierta por el segundo lugar.+

Grupo H: España, Cabo Verde, Arabia Saudita, Uruguay

Acá aparece uno de los grandes candidatos al título: España. Si sostiene su identidad, puede dominar desde la fase de grupos. El escollo real es Uruguay, que suele crecer en partidos de tensión y tiene ambición alta. Arabia Saudita ya mostró que puede pegar un batacazo; Cabo Verde llega como debutante, con el desafío de competir al máximo nivel. España es favorita a ganar el grupo, con Uruguay como amenaza seria.

Grupo I: Francia, Senegal, Irak, Noruega

Francia es candidata por potencia colectiva e individualidades. La verdadera historia del grupo, igual, puede estar en quién la acompaña: Senegal es uno de los equipos africanos más sólidos y Noruega tiene un faro de gol con Haaland. Para Francia, la obligación es el primer lugar; detrás, se espera una pulseada intensa.

Grupo J: Argentina, Argelia, Austria, Jordania

El campeón vigente le da brillo a la zona: Argentina es favorita, con un plantel acostumbrado a la presión y al detalle. Argelia suele ser competitiva, Austria llega con ilusión de volver a escena y Jordania aparece como debutante. El primer puesto debería ser albiceleste salvo sorpresa grande.

Grupo K: Portugal, RD Congo, Uzbekistán, Colombia

Grupo con un favorito claro y un segundo lugar muy disputado. Portugal tiene jerarquía y experiencia, y llega con la narrativa fuerte de su generación. Colombia aparece como el principal rival por el liderazgo: mezcla talento, ritmo y un estilo que suele funcionar en torneos. RD Congo y Uzbekistán completan una zona donde el margen de error es menor de lo que parece.

Grupo L: Inglaterra, Croacia, Ghana, Panamá

Otro grupo con aroma a cruces grandes desde el inicio. Inglaterra parte como favorita por profundidad y regularidad competitiva, pero Croacia sabe jugar Mundiales como pocos, incluso cuando llega sin cartel de “candidata”. Ghana aporta potencia física y Panamá ya tiene experiencia mundialista reciente. Inglaterra es la primera candidata, aunque Croacia puede discutirle la cima.

Cuando el Mundial apaga la luz, empieza el verdadero torneo

Con 48 selecciones y grupos cargados de cruces picantes, el Mundial 2026 promete una fase inicial donde el favoritismo pesa, pero no garantiza nada: los candidatos tradicionales deberían marcar el ritmo, aunque varias zonas quedan abiertas a un golpe de escena. Para Chile, la mirada se vuelca a los detalles finos: quién llega más sólido, quién administra mejor la presión y quién aprovecha el primer error ajeno.

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