Secciones
Deportes

Tentativa de femicidio contra Stephanie Vaquer: luchador es condenado a más de 12 años de cárcel

La ex pareja de Stephanie Vaquer, quien es conocido como Cuatrero, conoció su sentencia este martes tras ser declarado culpable por violencia intrafamiliar.

La justicia de México condenó a 12 años y ocho meses de cárcel a Rogelio Reyes, luchador conocido como Cuatrero, tras ser declarado culpable de los delitos de tentativa de femicidio y violencia intrafamiliar en contra de su ex pareja, la luchadora chilena Stephanie Vaquer.

A esta sentencia, se le descontarán los dos años que el mexicano estuvo en prisión preventiva. No obstante, la defensa de Reyes afirmó que solicitarán una reducción de la condena por buena conducta.

Fue en marzo de 2023, cuando la luchadora nacional denunció a su pareja de ese entonces, quien la golpeó y la intentó estrangular. Como prueba de ello, publicó una serie de fotografías de lesiones en su cuello.

Ante esto, las autoridades mexicanas capturaron a Cuatrero el 11 de marzo de aquel año y lo trasladaron al Reclusorio Oriente de la Ciudad de México, donde permaneció en prisión preventiva hasta marzo del año pasado.

Finalmente, después de la audiencia que se llevó a cabo el 5 de mayo, la justicia mexicana lo declaró culpable del delito de femicidio en grado de tentativo y violencia intrafamiliar, cuya condena se dio a conocer este martes.

La ocasión en que Stephanie Vaquer abordó el complejo episodio que vivió con su ex pareja

El pasado 8 de marzo, en el marco del Día Internacional de la Mujer, Stephanie Vaquer se refirió a la tentativa de femicidio que protagonizó su ex pareja y emitió un potente mensaje.

“Un abrazo enorme a todas, en especial a las que, igual que yo, denunciamos bajo miedo y amenazas. Él sigue libre, pero yo sigo viva y seguiré peleando por la verdad y por la justicia hasta el final“, sostuvo en ese entonces la luchadora de WWE, quien también es conocida como La Primera.

Notas relacionadas








Amanda Askell: la filósofa que le enseña a pensar a la IA

Amanda Askell: la filósofa que le enseña a pensar a la IA

Si nos imagináramos a la persona que hoy tiene mayor influencia sobre el comportamiento de uno de los sistemas de inteligencia artificial más sofisticados del mundo, probablemente veríamos a un ingeniero frente a una pantalla llena de códigos o a un ejecutivo en una reunión en Silicon Valley. No se nos ocurriría alguien del mundo de las humanidades. Pero la persona en cuestión es exactamente eso: una filósofa de 38 años que estudió en Inglaterra, se doctoró en Nueva York con una tesis sobre mundos con infinitos seres y que explica las ideas más complejas con la misma naturalidad con la que un niño habla de fútbol.

Angélica Errázuriz


Paulina Núñez:

Paulina Núñez: "No hay nada más valiente que lograr acuerdos"

Hace tres meses asumió como presidenta del Senado, y fue la primera mujer de derecha en hacerlo. El proceso de asentamiento en el cargo no ha sido fácil: ha marcado matices con el Gobierno, lo que le ha valido críticas incluso de sus aliados. Pero la representante de la región de Antofagasta dice no temer a la confrontación ni a los vaivenes de la política. Ya ganó, sostiene, su mayor batalla: ser madre. Y eso no le impide proyectarse más allá: asegura que se está preparando por si viene un desafío todavía mayor, la presidencia de Chile.

Daniel Lillo

España, la primavera y la dolce vita

España, la primavera y la dolce vita

Nuestro columnista se fue por un rato a Madrid y Barcelona. Volvió a España para ver y rescatar algo de lo que había dejado allá hace 26 años. Pero entre la Feria del Libro, el nuevo turismo, los escándalos políticos, el Mundial y la visita del Papa, se encontró con otra cosa. Con dos ciudades muy distintas entre sí (lo que siempre se ha sabido), pero sobre todo respecto a lo que ambas eran hace tres décadas.

Rafael Gumucio

Apruebo

Apruebo

¿Es arriesgada la apuesta? Evidente. Este proyecto es en la práctica una innovación y como todo cambio disruptivo, que rompe con las recetas antiguas, tiene un componente de riesgo. Pero no hay crecimiento sin riesgo.

Foto del Columnista Alejandro Weber Alejandro Weber