La nadadora extrema Bárbara Hernández (40) se prepara para su siguiente desafío: sin pausas, ni asistencia, cruzará el Canal Santa Catalina, en Estados Unidos, entre el 10 y 12 de agosto. El recorrido contempla una distancia en línea recta de 32,5 kilómetros —65 km de ida y vuelta—, aunque las corrientes del sector podrían extender el cruce real hasta cerca de 100 kilómetros.
De lograrlo, la Sirena de Hielo —como también es conocida— se convertirá en la cuarta persona y la segunda mujer a nivel mundial en completar esta hazaña. También se inscribiría como la primera latinoamericana en cumplir este desafío.
Con esta posible victoria, Bárbara Hernández también completaría la Doble Triple Corona de Natación en Aguas Abiertas, un título reservado a quienes logran el cruce doble de tres travesías históricas: la vuelta a la isla de Manhattan, el Canal de la Mancha y el Canal Santa Catalina. La deportista nacional ya tiene dos de estas tres travesías: en 2021 rodeó Manhattan dos veces seguidas y más recientemente, en julio de 2025, se convirtió en la primera sudamericana en completar el doble cruce del Canal de la Mancha, con una marca de 27 horas y 14 minutos.
Para Hernández volver a Santa Catalina, California, es “cerrar un ciclo”, pues en 2024, después de terminar el cruce de los siete mares, intentó cumplir este desafío, pero no logró completar el tramo de regreso. “El año 2024 fue emocionalmente muy exigente y decidí finalizar el nado antes de tiempo pensando en mi seguridad y en que solo una persona de apoyo no es suficiente para un nado tan complejo, pero eso también me enseñó a prepararme distinto”, rememora.

“Voy con más experiencia y con la tranquilidad de saber que ya hemos vivido lo peor que el mar nos puede poner por delante y que nuevamente el equipo será la clave para sobreponernos y terminar el cruce”, añade la deportista, que viene de obtener un reconocimiento mundial al haber ingresado este año al Salón de la Fama de la Natación.
La Sirena de Hielo deberá enfrentar aguas cuya temperatura oscilará entre 18°C y 20°C, sin traje de neopreno, ni grasas corporales y sin poder sujetarse a una embarcación. Lo hará de noche, cuando las condiciones climáticas son más estables, alimentándose con geles y sales y ocasionalmente con la compañía de tiburones, delfines y lobos marinos que habitan esas aguas. El punto de partida será la ciudad de Los Ángeles, pero esta vez Hernández está más confiada. “Catalina es la prueba de que puedo volver a un lugar que me venció y hacerlo de nuevo, mejor“, asegura.
