El tenista australiano Nick Kyrgios (919 del ranking ATP) dio positivo por cocaína, por lo que se lo suspendió provisionalmente, en un hecho que el deportista calificó como “un enorme error”.
De acuerdo con lo informado este miércoles por la Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA), el test realizado durante el torneo ATP 250 de Mallorca el 22 de junio demostró que el deportista consumió dicha sustancia ilícita.
Además, la ITIA precisó que la suspensión está vigente desde el pasado 4 de agosto, y que Nick Kyrgios asumió el hecho con “total responsabilidad”.
A través de una publicación de Instagram, el tenista australiano dijo que “lo siento, pido perdón a mis aficionados, mi familia, mis patrocinadores y todas las personas cercanas a mí“.
“Por encima de todo, pido perdón a los niños que me siguen“, concluyó el jugador que en 2022 alcanzó la final de Wimbledon.
Los demonios que acosan a Nick Kyrgios
Tras conocerse la sanción contra Nick Kyrgios por consumo de cocaína, medios especializados recordaron que el tenista australiano debió luchar en el pasado contra el consumo de drogas y episodios de depresión.
Muy joven se convirtió en el número uno del mundo en la categoría juvenil y, con 21 años, ya estaba en el puesto 13 de la ATP.
En una entrevista que concedió a un canal de televisión de su país, reconoció una larga historia de problemas de salud mental.
“Fueron muy serios… hasta el punto de llegar a autolesionarme el brazo… y eso no está bien (…) Sentí que estaba decepcionando a la gente todo el tiempo. Me sentí inútil y odié mi vida en un momento“, relató.
Contó también que en algún momento vivió una severa depresión: “Tenía pensamientos suicidas y estaba, literalmente, sufriendo para salir de la cama y jugar para millones de personas. Estaba solo, deprimido, negativo, abusando de alcohol y drogas que me alejaron de la familia y los amigos. No podía hablar con nadie o confiar en nadie”, recordó.
Dijo que para salir de ese estado contó con la ayuda de su familia, y “también adopté hábitos más saludables como la dieta, dormir bien, tratar de entrenar un poco más“.
Sin embargo, el reciente episodio demuestra que Nick Kyrgios todavía debe continuar su trabajo para dejar en el pasado los demonios que lo acosan.