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Michèle Labbé, economista: “Que la deuda pública se haya estabilizado se debe a Kast”

En entrevista con EL DÍNAMO, la economista sostiene que el gobierno de Boric sobreestimó ingresos “para aumentar el gasto público” y que la única señal positiva —la estabilización de la deuda— se debe a la caída del dólar tras el triunfo de José Antonio Kast.

El ministro de Hacienda, Nicolás Grau, anunció recientemente que el déficit fiscal se acercará —o podría superar— el 2,8%. muy por encima de lo inicialmente proyectado. La cifra representa uno de los peores resultados en la historia reciente de Chile, según advierte Michèle Labbé, economista y ex jefa de asesores del Ministerio de Economía en el segundo gobierno de Sebastián Piñera,

Esta situación fiscal no es producto del azar ni de errores técnicos, dice Labbé, sino de una estrategia deliberada de sobreestimación de ingresos que permitió expandir el gasto público más allá de la capacidad real de la economía. “No hay dos opiniones posibles: este gobierno deja las cifras en condiciones nunca antes observadas en nuestra historia”, afirma.

En entrevista con EL DÍNAMO, Michèle habla de los desafíos fiscales que enfrentará el presidente electo y apunta a las buenas señales del mercado respecto a una elección que, ella segura, habría frenado la deuda pública.

“Que la deuda pública se haya estabilizado se debe a Kast, porque dado que salió elegido como futuro presidente, el tipo de cambio ha caído, y como el tipo de cambio ha caído, entonces el valor de la deuda en dólares medida en pesos se ha frenado”, argumenta.

“Lo que tenemos es un ritmo de gasto muy por encima de la capacidad real de nuestra economía”

—¿En qué estado deja este gobierno la situación fiscal?

—No hay dos opiniones: este gobierno deja las cifras en condiciones nunca antes observadas en nuestra historia. En términos de un déficit fiscal, recientemente el ministro anunció que sería mayor que 2,8%, probablemente 3%, lo que es muy malo. Porque no solo implica que terminan este año con un 3% de déficit, tal como lo han dicho muchos economistas, lo que tenemos es un ritmo de gasto que ha estado muy por encima de la capacidad de gasto real de nuestra economía.

Lo que vemos es que durante estos años lo que se hizo fue sobreestimar los ingresos en forma consistente. Haciendo el cálculo para los presupuestos de los años 2023 a 2025, lo que uno ve es que hay una sobreestimación de 6,2% en los ingresos tributarios ejecutados sobre los ingresos tributarios aprobados en la ley de presupuesto. 

—¿Y eso en que se traduce?

—Cuando tú consistentemente dices que va a haber más ingresos, te das permiso para gastar más.

—El ministro Grau sostuvo que el error del cálculo se debió a que los primeros tres trimestres indicaban que los ingresos se mantendrían lo suficiente para que el déficit no creciera.

—Pero eso no es cierto. Se le ha dicho consistentemente. Cuando se presentó el presupuesto, no teníamos el último trimestre y se le dijo: no se va a cumplir la meta. Se lo dijo todo el mundo. Y además, no estamos hablando sólo de este año, estamos hablando de los tres años anteriores en que hubo una sobreestimación.

—¿Cuál es la magnitud de esta sobreestimación?

—Mira, históricamente, del presupuesto aprobado a la ejecución, había una sobre-ejecución de 0,9%. O sea, se recaudaba en ingresos tributarios 0,9% más de lo que había sido aprobado por ley. ¿Por qué? Porque los gobiernos eran cautelosos y decían: ‘no sé si voy a alcanzar tanto, creo que mi recaudación puede aumentar un poquito más, pero voy a ajustarme porque no quiero pasarme de largo’. Aquí lo que pasó es que nunca había existido en la historia de Chile una sobreestimación tan grande de los ingresos tributarios. Todos los años.

—¿A qué le atribuyes este constante error del gobierno de sobreestimar los ingresos?

—Yo creo que nunca fue un error. Yo creo que era una forma de aumentar el gasto público. Como sabían que yendo al Congreso no podían presentar un déficit de 3% y querían gastar más, porque hay programas —como la presentación del cine pornográfico—, entonces como querían gastar más, la única forma de que les aceptaran el mayor gasto era decir que tenían más ingresos.

“Que la deuda pública se haya estabilizado se lo debe a Kast, porque el tipo de cambio ha caído”

—El ministro Grau ha dicho que algo que puede exhibir este gobierno es que la deuda pública se ha estabilizado.

—Eso es solo un suertazo por efecto del tipo de cambio. O sea, que la deuda pública se haya estabilizado se lo debe a Kast, porque dado que salió elegido como futuro presidente, el tipo de cambio ha caído, y como el tipo de cambio ha caído, entonces el valor de la deuda en dólares medida en pesos se ha frenado. 

—Hablando del gobierno del presidente electo, ¿qué impacto en concreto para su administración tendrá esta situación fiscal débil?

—Es complicado porque cuando se presenta un programa de gobierno tú prometes ejecutar ese programa, pero si no te dejan ni siquiera un margen, es difícil. Al parecer, hay mucha grasa de dónde cortar, empezando por todo lo que han sido los problemas de los convenios y estos traspasos que está estudiando la justicia, que es muy probable que nunca se devuelvan, pero por lo menos que paremos de desangrarnos.

—¿Ves otras complicaciones adicionales?

—Yo creo que aquí hay un segundo problema, que es que han estado amarrando gente al servicio público justamente para que sea más difícil. Porque si tú amarras a alguien al servicio público no lo puedes echar, y como no lo puedes echar no puedes bajar el gasto. Entonces ha habido mucho, desde ya, de tratar de hacer difícil la gestión del próximo año.

Ajuste fiscal: “Estamos hablando de 6 mil millones, hay que cortar el gasto sí o sí”

—En la campaña, obviamente, el presidente electo previó esta situación anunciando el recorte de 6 mil millones de dólares. ¿Crees que se va a necesitar un recorte más drástico?

—Hay que esperar a recibir las cifras cerradas. Se habló de 6 mil millones pero se habló de 3 mil millones el primer año y 3 mil millones después, no eran los 6 mil millones de una vez. Yo creo que va a haber que hacer un recorte importante. Y este recorte importante, como te digo, estamos hablando de pasar de 3% de déficit a 0%. Estamos hablando de cerca de 8 o 9 mil millones de dólares. Hay que cortar el gasto sí o sí, pero también va a depender de si logras aumentar la recaudación a través de generar mayor crecimiento económico y mayor inversión.

—¿Y crees que eso se puede hacer a través de bajar el impuesto de primera categoría o reintegrar el sistema? 

—Cuando uno analiza los números de recaudación tributaria con un impuesto de primera categoría de 21%, que era lo que había antes del segundo gobierno de Bachelet, y después con 27%, lo que uno observa es que muy probablemente el crecimiento económico disminuyó en aproximadamente dos puntos porcentuales anuales por efecto de esa alza en la tasa de impuesto corporativa.

Por lo tanto, aun cuando en términos de porcentaje del PIB hoy día se recaudara menos si no se hubiera subido la tasa, cuando tú lo miras en dólares, hoy día estarías recaudando mucho más si no hubiera subido esa tasa corporativa. ¿Por qué? Porque el efecto sobre la inversión es muy fuerte y es muy fácil entender eso.

—En el ámbito más político, ¿ves que hay un respaldo para lograr un recorte de gran magnitud? 

—Yo estuve en la reunión del futuro ministro Quiroz con todos los economistas de Matthei, algunos de Libertad y Desarrollo, más otros como yo. Y cuando tú ponías sobre la mesa el tema, los 6 mil millones se calcularon como el ajuste necesario para llevar las cuentas fiscales al equilibrio. Y entonces cuando tú dices “tengo que hacer este ajuste porque si no, no voy a llegar al equilibrio”, sí se puede hacer. Es doloroso, siempre es doloroso, pero no hay otra opción.

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