La tecnológica Sonda, controlada por el empresario Andrés Navarro, busca profundizar su relación con los gobiernos en los mercados donde opera, como Perú, México y, por supuesto, Chile.
El plan de inversiones de la empresa -que recientemente se adjudicó varios contratos con el sector público- contempla desembolsos por alrededor de US$ 200 millones en los próximos dos años. En Chile, se quedó con la administración tecnológica de la nueva Modalidad de Cobertura Complementaria del Fondo Nacional de Salud (Fonasa).
La compañía, en cuyo directorio participa Rosario Navarro -presidenta de la Sofofa- y al que se integró recientemente el socio de Sky Airline, Holger Paulmann, entre otros, también se adjudicó la licitación tecnológica para la gestión de los buses RED.
El gerente general de la firma, Marcelo Castiglione, y el presidente de Sonda, José Orlandini, explicaron esta mañana que el sistema permitirá gestionar de forma más eficiente el cruce entre la oferta y la demanda de pasajeros. Esto, en momentos en que los usuarios han reclamado por la disponibilidad de transporte en la Región Metropolitana.
La empresa de Navarro también se adjudicó el sistema de pago del futuro teleférico que conectará Providencia con Ciudad Empresarial. A nivel local, los negocios incluyen además proyectos de modernización tecnológica con la PDI, Carabineros y el Servicio de Impuestos Internos (SII).
Planes en seguridad
Sonda participa en diversos negocios, siendo la seguridad uno de los más relevantes. En Chile, gestiona sistemas de tobilleras electrónicas para Gendarmería, mientras que en Montevideo ejecutó un proyecto de vigilancia urbana que incluyó la instalación de 900 cámaras en zonas definidas y la implementación de un centro de monitoreo.
Castiglione asegura que el modelo ha sido exitoso: el primer año, en las zonas donde se implementó, los delitos cayeron un 80%, y posteriormente se ha mantenido una tasa de disminución de 46%. “Claro que nos hemos reunido con el gobierno”, comentaron los ejecutivos en relación con la posibilidad de presentar este tipo de soluciones a las autoridades.
El uso de drones, cámaras y sistemas de monitoreo tecnológico -que pueden reducir costos, por ejemplo, en la supervisión constante de fronteras- es parte de las soluciones que, según explican, ya se aplican en países como Brasil bajo el concepto de un “muro digital de seguridad”, el que podría replicarse en Chile.
La apuesta del grupo es cerrar nuevos negocios con gobiernos en toda América Latina.