Trabajar en Chile se ha vuelto más complejo. O al menos así lo percibe el 68% de las personas consultadas por Ipsos que consideran que encontrar trabajo es más difícil comparación con el año anterior.
Una de las principales deficiencias del mercado laboral identificadas por los encuestados son los sueldos. Un 62% estima que no alcanzan para cubrir el costo de la vida. La percepción negativa se repite en otras dimensiones: un 57% cree que los empleos no ofrecen oportunidades de ascensos y que un profesional recién titulado no encontrará trabajo en su área de estudio.
Por otra parte, un 54% considera que el trabajo no permite conciliar la vida personal y laboral; mientras que un 52% pone en duda que se garantice estabilidad laboral. La percepción de avances en las condiciones laborales es dispar: un 47% no percibe mejores y un 34% sí lo hace.
Para Alejandra Ojeda, directora de Estudios Públicos de Ipsos Chile, el informe de cuenta que “el empleo se posiciona entre las principales preocupaciones de la ciudadanía, quienes hoy observan menos cantidad de puestos de trabajo disponibles y mayores dificultades para acceder a esas posiciones. A lo que se suma una evaluación crítica de la calidad de esos empleos, los salarios y las oportunidades de desarrollo que ofrecen”.
Mujeres y mayores de 50 años son los más desfavorecidos en la búsqueda de trabajo
Quienes tendrían mayor dificultad para acceder al empleo, según los encuestados, son las personas mayores de 50 años (87%), las mujeres con responsabilidades de cuidado (81%) y las personas con discapacidad física (79%).
La percepción de que las mujeres enfrentan más barreras que los hombres al momento de buscar trabajo también fue alta (72%). Menor adhesión obtuvo la idea de que contar con un título universitario garantiza un trabajo de calidad a largo plazo (53%).
Por otro lado, se evaluó la opción de perder el trabajo. Un 29% de quienes tienen empleo ve muy o bastante probable perderlo en los próximos meses y un 32% cree que esa probabilidad es baja o nula. El temor ante esta posibilidad es de un 61%.
Ante ese eventual escenario, un 64% aceptaría cambiar de rubro si es que ello les garantiza encontrar trabajo, un 56% asumiría cargos para los que está sobrecalificado y un 42% aceptaría un salario menor.