Las consecuencias de la reducción de los aportes a las universidades tradicionales en el Presupuesto 2021

El impacto recaería en diversas áreas y, en el caso de la Universidad de Chile, donde se busca disminuir en un 20% la partida para las Actividades de Interés Nacional, se verían afectadas más de 60 iniciativas y programas.

Las consecuencias de la rebaja a las universidades tradicionales en el Presupuesto 2021
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El 2020 ha sido un año complejo para las instituciones de educación superior del país, y no sólo por la suspensión de las clases presenciales, sino también por la inversión en la que han tenido que incurrir para dar el salto hacia a la educación a distancia, los planes de apoyo que han debido implementar para ir en ayuda de aquellos alumnos que por la crisis económica no han podido pagar los aranceles, y la baja de matrículas que ha tenido lugar este año. Pero este escenario podría ser aún más complejo para las universidades tradicionales.

El Proyecto de Ley de Presupuesto 2021 contempla una reducción de los aportes basales para este tipo de planteles, lo que se traduciría, por ejemplo, en la disminución en un 5% del Aporte Fiscal Directo, en la desaparición de la partida asociada al Fondo de Desarrollo Institucional de las universidades no estatales del CRUCh, y en la reducción en un 20% del presupuesto 2021 en la partida del Ministerio de Educación para las Actividades de Interés Nacional (AIN) que desarrolla la Universidad de Chile.

Y si bien, durante la noche de este martes 17 de noviembre en el marco de la tramitación de la Ley de Presupuesto 2021, en la Cámara de Diputados se revisaron 89 indicaciones de la Partida de Educación y en el ítem de Fortalecimiento de la Educación Pública se rechazaron los recursos como una señal de descontento frente a los recortes en las universidades regionales tradicionales, aún no hay claridad sobre cuántos fondos finalmente se asignarán a estos planteles.

En esa línea, desde la Universidad de Chile fueron enfáticos en advertir acerca de las severas consecuencias que tendría aprobar una reducción de este tipo, considerando que la disminución de un 20% en el presupuesto para las Actividades de Interés Nacional afectaría la realización de más de 60 proyectos y actividades relacionadas a áreas como la salud, medio ambiente y cultura.

Dentro de este contexto, el rector Ennio Vivaldi también apuntó -antes de la discusión de la partida en la Cámara- a la entrega de financiamiento a las universidades privadas, en el marco de su reciente adhesión a la política de gratuidad, cuestionando la medida.

“Veo con estupor que los recursos que están siendo quitados a estos programas tienen como destino ser redireccionados a instancias de educación superior que, lamentablemente, no creo que hayan sido debidamente estudiadas y evaluadas. Pensamos que sería de una consecuencia tan grave que estos programas dejaran de existir, que se vieran seriamente dañados, por lo que quisiéramos que esto fuera conocido por la opinión pública y que instauráramos que los temas presupuestarios no pueden ser cuestiones que se manejen en grupos restringidos”, agregó Vivaldi.

Una opinión que comparte el rector de la Universidad de Antofagasta, Luis Alberto Loyola, quien planteó que la medida adoptada por el Ministerio de Educación se debe al incremento adicional de la gratuidad en $80 mil millones (6,8%), a causa de la incorporación de nuevas instituciones privadas a dicha política, lo cual sería financiado con reasignaciones presupuestarias, tal como la rebaja de los fondos basales.

“Esto, sin duda, es un claro y fuerte retroceso en el financiamiento de la política pública, pues profundiza el modelo de mercado de la educación superior, pues se traduce en el traspaso de más de $40 mil millones desde las universidades tradicionales a las instituciones privadas de educación superior, a través de la gratuidad y de fondos concursables para dichas instituciones”, explicó Loyola a Timeline.

De igual manera, y durante la discusión en particular de las partidas del Presupuesto 2021 en la Cámara de Diputados, varios parlamentarios explicaron las razones que los llevaron a estar en contra de los recortes a la Partida de Educación Superior; por más de 42 mil millones de pesos.

Este fue el caso del diputado Giorgio Jackson (RD), quien manifestó que no debe haber una disminución para un área tan sensible. Mientras que el diputado Manuel Monsalve (PS) sostuvo que “el presupuesto de Educación va en contra de la cultura y las universidades”, y la diputada Cristina Girardi (PPD) afirmó que el Estado debiese financiar a las universidades estatales y que este es un tema pendiente a resolver.

El impacto que tendría en la U. de Chile

La reducción que se plantea para las Actividades de Interés Nacional que lleva a cabo la Universidad de Chile tendría un impacto en el financiamiento de proyectos y centros asociados a diferentes áreas, tales como el Programa de Riesgo Sísmico (PRS), la Orquesta Sinfónica Nacional, el Programa de seguimiento de pacientes con Errores Innatos del Metabolismo y la Encuesta de ocupación y desocupación del Gran Santiago (EOD), que realiza el Centro de Microdatos del plantel.

“En la práctica nuestro presupuesto está bajando 20% para las Actividades de Interés Nacional. Eso significa más de 2.190 millones de pesos menos que van a llegar a la universidad para desarrollar estas actividades que van en pos de todo el país”, explicó la vicerrectora de Asuntos Económicos y Gestión Institucional de la U. de Chile, Heidi Brener.