Catalina Guerra y su relación con su padre: “Vino a ser el papá de cinco generaciones chilenas”

La actriz conversó en De Tú a Tú sobre la distante relación que tuvo con Jorge Guerra, creador de Pin Pon.

Por
La actriz aseguró que su padre lo ayuda mucho más desde el cielo que cuando estuvo vivo. CANAL 13
La actriz aseguró que su padre lo ayuda mucho más desde el cielo que cuando estuvo vivo. CANAL 13
Compartir

En el programa De Tú a Tú, Catalina Guerra conversó con Martín Cárcamo de la distante relación que mantuvo con su padre, Jorge Guerra, creador del clásico Pin Pon, y quien se separó de Gloria Münchmeyer cuando ella tenía solo tres años de edad.

“Yo creo que mi papá se enamoró de otra persona. Yo digo creo para hacerla suave. Es que era muy seductor entonces todos quedaban rendidos. Te deslumbraba. Era un ser muy especial”, recordó la actriz.

Mientras él hacía Pin Pon, ocurrió el Golpe de Estado y desde entonces, los militares iban a las grabaciones del programa infantil y lo apuntaban con sus armas, por si decía algo que no debiera. Jorge Guerra junto al Tío Valentín, decidieron dejar de hacer el programa y luego decide irse a Cuba porque no podía aparecer en ningún lugar público.

Catalina Guerra aseguró que no tiene recuerdos de su padre en sus primeros cuatro años. Años después, junto con su hermano, fueron a verlo una vez a Cuba y a Ecuador dos veces en diez años. “Era un tipo muy simpático, muy divertido”, recordó. Para ella “no había día del padre, para nosotros no era significativo. Mi mamá siempre nos habló maravillas de mi papá. Todo lo que a ella le encantó de mi papá, es lo que nos transmitió a nosotros de cómo era”, contó.

Fueron 16 años los que Jorge Guerra estuvo fuera de Chile, algo que para la actriz fue “fuerte” ya que “no solamente por no tener la suerte de haber tenido un papá más presente sino también era bien paradójico que fuera también Pin Pon, un personaje que le ha enseñado a cinco generaciones chilenas”.

“Llegó un punto en mi vida que tenía que decirle a él lo que me había pasado”, relató, por lo que a sus 17 años fue a Cuba a verlo. “Me encontré con un Jorge Guerra súper defendido. Creo que se le caía un poco la estantería si él asumía o se hacía responsable de esta situación. Lo aprendí a conocer y me fui de ese viaje sabiendo quién era Jorge Guerra, aunque no tuviéramos el vínculo padre-hija, yo ya podía saber cómo era esa persona. Antes yo no sabía”, indicó la actriz.

Ante esto, Catalina Guerra asumió que su padre “no sabía” cómo ejercer ese rol. “Él estaba muy preocupado y ocupado de su trabajo, entonces yo lo agarré en un peak en donde yo no cabía, creo”, afirmó.

Antes del adiós

A los 21 años, Catalina Guerra regresó a Chile de Argentina, lo que coincidió con el retorno de su padre y recordó que fue un buen abuelo. “Él fue muy abuelo de mi hijo. Mi hijo lo acompañaba a sus funciones de Teatro del Pin Pon. De todos, con él es con quién más cercanía tuvo”, aseguró.

Un día, Jorge Guerra la invitó a su casa donde le tenía un regalo. A través de una médium, hacen el ejercicio de acercarse. Ella lo mira, pero él no puede, le cuesta. Catalina le dice que se va a caer para que él la agarre antes de que toque el suelo. “Creo que por primera vez yo sentí que, si me caía, mi papá me iba a sostener”, dijo, emocionada y conteniendo las lágrimas. “Me bastó ese momento no más en la vida, para decir ahí había un papá”, relató.

Respecto a la muerte de su padre, Catalina Guerra recordó que estaba grabando la serie Mis Años Grossos de Chilevisión cuando la pareja de su padre la llama porque le había dado un infarto. Ella va al hospital, le toma la mano, y él le pregunta por Antonia, hija de Catalina.

Pasaron los días y aunque se veía una recuperación, él entró en coma. Una noche, quiso ir a verlo y convenció a su hermano. No los dejaron entrar por una emergencia, cuando sale la enfermera y anuncia que Pin Pon se había muerto. Catalina tuvo que consolar al médico porque no dejaba de llorar y lamentarse, mientras que en la TV Jordi Castell le mandaba fuerzas para la pronta recuperación de su papá.

“Yo decía esta situación sí que es como de Almodóvar. Consolar al doctor, no que el doctor te consuele. Más encima, el amigo está diciendo por la tele que se está mejorando… Yo decía ‘no, esta hueá es muy loca’. Y de ahí vino una seguidilla de situaciones”, rememoró.

Tuvo que llamar a todos sus hermanos y presentarlos. Con todo esto, Catalina Guerra cerró el ciclo. “Absolutamente. Sobre todo, cuando vi esa cantidad de amor que había que se me estaba devolviendo. Me emociona la historia, pero estoy tranquila. Estoy súper tranquila”, sostuvo.

Por último Catalina Guerra reconoció que con la muerte de su padre “yo cerré un capítulo importante en mi vida, porque entendí que mi papá vino a hacer otra cosa a este mundo. No vino a ser mi papá, vino a ser el papá de cinco generaciones chilenas, que evidentemente eso era mucho más importante que solo ser mi papá”.

“Eso lo pude ver después de que se murió. Cuando decidimos hacerle el velatorio en el teatro, como Dios manda. Estuvo Inti-Illimani, Quilapayún, artistas distintos. Llegaban buses de gente a despedir a Pin Pon (…) Siento que mi papá me ayuda más desde el cielo que acá. Me conecto mucho mejor con él. Él me ha ayudado mucho”, finalizó. 

Súmate ahora a EDICIÓN AM

Parte el día informado

Debes ingresar un email válido

Gracias por suscribirte!

Podcasts El Dínamo

Más Entretención

Últimas noticias

Populares