La cantante Melissa Jefferson, conocida artísticamente como Lizzo, enfrenta uno de los escenarios más complejos de su carrera, luego de que Arianna Davis, Crystal Williams y Noelle Rodriguez,tres de sus ex bailarinas, presentaran una demanda acusándola de acoso sexual y hostilidad laboral.
La acción judicial incluye acusaciones de acoso religioso y racial, discriminación, retención contra su voluntad, agresión y críticas por sobrepeso.
En las últimas horas, la intérprete del éxito viral “About Damn Time” respondió públicamente a través de su Instagram, para aclarar los acusaciones que la incriminan y que aún deben ser probados ante la justicia.
Lizzo responde a las acusaciones
En redes sociales, Lizzo respondió a la demanda en su contra y comenzó señalando que “estos últimos días han sido desgarradoramente difíciles y abrumadoramente frustrantes. Mi ética de trabajo, moral y respetabilidad han sido cuestionadas. Me han criticado”.
“Por lo general, elijo no responder a acusaciones falsas, pero son tan increíbles como suenan y demasiado escandalosas para que no las aborde”, agregó la cantante norteamericana.
La artista aprovechó de poner en contexto que “estas historias sensacionalistas provienen de ex empleadas que ya admitieron públicamente que les habían avisado que su comportamiento en la gira fue inapropiado y poco profesional“.
“A veces tengo que tomar decisiones difíciles, pero nunca ha sido mi intención que nadie se sintiera incómodo o que no sea valorado como una parte importante del equipo”, agregó.
Lizzo continuó, señalando que no tiene ánimo de “quedar como víctima“, sino que criticó a algunos medios por tomar un bando sin corroborar la información.
La estadounidense aseguró que“no hay nada que me tome más en serio que el respeto que merecemos como mujeres en el mundo. Sé lo que se siente cuando te avergüenzan por tu cuerpo a diario y absolutamente nunca criticaría o despediría a un empleado por su peso”.
“Estoy dolida, pero no dejaré que el buen trabajo que he hecho en el mundo se vea eclipsado por esto. Quiero agradecer a todos los que se han acercado para apoyarme durante este momento difícil”, cerró Lizzo en su escrito.
¿Estamos reemplazando la intuición por el algoritmo? Mientras el marketing se refugia en "papers" y modelos de IA, la calle -su verdadera esencia- va quedando en el olvido. Una alerta necesaria sobre la urgencia de recuperar el pensamiento crítico frente a la eficiencia técnica.
¿Es este el peor Congreso desde el comienzo de la democracia? Sí y no. El anterior no dejaba de ser execrable, aunque, como en este, tuviera entre medio algunos diputados y senadores que sabían lo que estaban haciendo. Peor aún fue el anterior al anterior, el que le tocó en suerte gestionar el estallido social y la pandemia.
Franco Parisi asegura que no piensa en el 2029, pero cada uno de sus movimientos dice lo contrario: cuida a sus diputados como activos de largo plazo, busca alcaldes en los distritos donde sacó primera mayoría y ya tiene en mente quién debería ser senadora por la Región Metropolitana. En entrevista con EL DÍNAMO, el economista y fundador del PDG analiza la megarreforma tributaria con una dura crítica al presidente y su ministro de Hacienda.
Eso es lo que separa la propaganda de la credibilidad. Un liderazgo puede equivocarse, e incluso impulsar medidas impopulares, pero cuando comunica algo en lo que genuinamente cree y logra explicar con claridad hacia dónde conduce el camino, transmite coherencia.
Aunque ha prometido mejorar las formas, pocos esperan que cambie su estilo atropellado, entre otras cosas porque ha sido exitoso: Poduje es el ministro más conocido y apreciado del gabinete, el que de alguna manera lleva la llama de la esperanza, el único con la energía insultante y combativa que aprendió en Sin Filtros, ese programa de televisión que hoy es el único think tank que sostiene, y al mismo tiempo atormenta, al gobierno.
El empresario inmobiliario, financiero, agrícola, del reciclaje y las telecomunicaciones, fundador del grupo Prisma, exdueño del Canal del Fútbol, tiene como preocupación principal (“hobby”, dice él) el desarrollo de las políticas públicas. Ha pasado horas, días, meses, calculando una reforma tributaria alternativa. Una que busca recaudar a través del consumo y que reduciría la tasa corporativa del 27% al 10%. Todo eso, dice, sin estresar las cuentas fiscales. “Este sistema que yo propongo no se va a hacer en este gobierno ni probablemente en varios más. Pero al final se va a hacer. Porque a la larga la lógica termina imponiéndose”, dice convencido.