Secciones
Entretención

VIDEO – “Quiero cuidarme”: los motivos de Chama para realizar la espontánea en Gran Hermano

La venezolana aseguró que recurrió a esta herramienta para cuidarse de quienes votan en su contra.

A solo minutos de la eliminación de Diego, La Chama llamó al confesionario para poder realizar la nominación espontánea en Gran Hermano.

A la hora de entregar los tres primeros votos, la participante venezolana eligió a Carlyn y explicó que “hago mis votos porque quiero cuidarme, quiero cuidarme porque soy el punto en blanco de la gente. Entonces como soy el punto en blanco, quiero empezar a votar a las personas que me votan a mí“.

Posteriormente, al entregar los siguientes dos votos, eligió a Camila Power y explicó, insistiendo, en que necesita cuidarse y porque siente que ella es una de las jugadoras que la vota a la hora de nominar cada semana.

“Trato de cuidarme yo, que soy el punto en blanco (…) Trato yo, al venir a hacer la espontánea, cuidarme porque también quiero descansar de hacer las maletas, aunque creo que eso no va a ser posible“, indicó.

Chama explicó que le entregó estos votos a Carlyn y Camila en la espontánea “no por algo en preciso, sino que quiero empezar a cuidarme y siento que ellas votan contra mí“.

Desde que se habilitó este tipo de nominación, esta es la segunda vez que la venezolana la ha utilizado. En la primera oportunidad le entregó los votos a Felipe Thompson y a Yuyuniz.

Notas relacionadas











Ojo al Charqui: Durazneándola

Ojo al Charqui: Durazneándola

El durazno simboliza la época feliz del año. Calor, terrazas y vino helado. El durazno chorreado en la mano de un niño, tartas de nectarines, y sobre todo el magnífico vino con fruta, el Clery, que queda inmejorable con duraznos pelados y es mucho más rico que con frutillas.

Juan Diego Santa Cruz

Libertad como decisión diaria

Libertad como decisión diaria

El Nobel otorgado a María Corina Machado es una invitación a mirar con mayor detenimiento lo que ocurre en la región. No como un ejercicio comparativo superficial, sino como un recordatorio del deterioro institucional que puede instalarse silenciosamente cuando se normalizan discursos que minimizan el autoritarismo y demonizan a quienes lo denuncian.

Foto del Columnista Bárbara Bayolo Bárbara Bayolo