El 2025 fue un año que Karen Doggenweiler no olvidará. En febrero debutó, después de años de espera, como animadora del Festival de Viña del Mar. Un desafío que anhelaba y que, gracias a Mega, logró concretar.
Su paso por la Quinta Vergara fue celebrado y elogiado. No solo se convirtió en la primera mujer en dar el puntapié inicial al certamen más importante de Latinoamérica, sino que también demostró por qué era la indicada para un rol que pudo haber asumido mucho antes.
Por otro lado, y después de años, junto a José Antonio Neme le arrebataron el primer lugar del bloque matinal a Contigo en la Mañana -el que llevaba cinco años liderando el horario- y posicionaron al Mucho Gusto como el preferido de los televidentes.
A pocas semanas de lo que será su segundo año en Viña, Karen Doggenweiler conversó con EL DÍNAMO y abordó los principales desafíos en su regreso a la Quinta Vergara. Y de paso analizó el competitivo horario de la mañana y los factores que llevaron a que la audiencia prefiriera Mega en dicho bloque.
–¿Cuál fue tu balance en tu debut en Viña? Tu llegada a la Quinta Vergara era ampliamente esperada, se realizó un gesto histórico al darte la posibilidad de ser la primera mujer en dar el vamos al certamen. ¿Cuántos años llevabas esperando concretar este “pendiente” en tu carrera que era animar el Festival?
-Es un balance super positivo, quedé muy contenta. Además piensa lo que significó para mí dar el puntapié inicial, el vamos, al festival latino más grande del mundo y que lo hiciera una mujer por primera vez fue muy emocionante; hasta el día de hoy me acuerdo de ese momento precioso donde uno mira la Quinta Vergara iluminada, una noche estrellada. Fue realmente un momento mágico que esperaba mucho. Creo que para cualquier animador, si tú le preguntas, el escenario de la Quinta Vergara es algo que uno anhela. Eso es así probablemente desde siempre. Hicimos un muy bonito Festival, funcionó todo muy bien con el Rafa, hubo momentos espectaculares. Tengo lo más lindos recuerdos. Ya estamos trabajando de lleno para estar en este Viña 2026.
–¿En qué área crees que puedes mejorar este año? Y por otro lado, ¿qué fue lo que te sorprendió de ti misma animando el certamen?
-Chile es un país de festivales, Viña es una fiesta y yo lo viví así. Es un festival para pasarlo bien, para cantar, para bailar, para ver a nuestros artistas favoritos. Yo lo disfruto y tal vez mi propósito para este año es disfrutarlo aún más. El año pasado era el debut, ahora vuelvo conociendo un poco más el escenario. Desde lo físico, de cómo uno camina arriba del escenario, cómo se escucha la música, cómo interactúas con el público, cómo se ve el público desde arriba del escenario. Todos esos elementos que ya los conozco, me van a permitir disfrutar el evento sin esos nervios del debut. A lo mejor, bueno, cosas que me gustaron: lo disfruté enormemente, cada día fue un descubrimiento.

–¿Cuál es tu principal desafío en el que será tu segundo año animando Viña?
-Lo que me gustaría mejorar tiene que ver con lo que te mencionaba recién. Siempre hay nervios en el debut, era mi primera vez y alta expectativa porque había un cambio de canal y de animadora. Eso también hace que uno se ponga más nerviosa. Este año, por lo mismo, quiero disfrutar más.
–El año pasado sortearon varios episodios complejos, como lo de George Harris. ¿Se trabaja en situaciones como ésa? ¿Qué tan complejo es salir al paso de algo así?
-Siempre van a haber momentos desafiantes. Lo más complejo es que la gente compra su entrada, que no es barata, se prepara para ese día con su camiseta, su cintillo y con ganas de perpetuar la permanencia de su artista en el escenario. Ese es el mayor desafío de los animadores, porque son muchos los artistas que se presentan en la misma noche. Hay competencia internacional, folclórica, entonces hay que avanzar y el público va a ver al primer artista, quiere que se quede más tiempo. Esos son los momentos más desafiantes, pero también el humor. Para mí son seis valientes que suben al escenario y que merecen todo el respeto. Siempre queremos que les vaya bien. Sobre George Harris, intentamos darle continuidad a su presentación, pero finalmente no se pudo. Como te decía, lo único que uno quiere es que a los humoristas les vaya bien.
–En redes sociales se viralizaron diversos registros que dan cuenta de lo relajada que estabas en el escenario con chistes y momentos de risas con el Rafa Araneda, ¿hubo nervios en algún momento? ¿Ansiedad? ¿Temor? Para nadie es un misterio que Viña es el escenario más importante del país.
-Los virales fueron muy entretenidos. El Festival no es solo lo que se televisa, sino que también lo que pasa en la noche y hay momentos donde uno puede jugar con el público y no irse a comerciales y entrar a retocarse, sino que quedarse en el escenario, disfrutar la fiesta, pasarlo bien. Este año tenemos muchas sorpresas para esos momentos y lo que salga de manera espontánea. Con el Rafa creemos que hay que ser bien libre en la animación, hay oportunidades en las que hay que presentar a las autoridades, al jurado donde hay una especie de coreografía. Pero en general somos libres al presentar a los artistas.
“No hay fórmula”
-Llevas años animando matinales, pero el giro que han tenido en los últimos años fue en 180°. Cuál fue tu análisis en su momento -tomando en cuenta el estallido social y la pandemia- y cuál es el actual. ¿Crees que volverá el formato anterior de los matinales?
-A mí me encanta el horario matinal, me parece que son formatos, horarios, que van cambiando: a veces terminan a las 11, a veces a las 12, después a la una. La noticia sigue avanzando, a veces se alargan. Yo soy periodista, el Jose es periodista así que nos acomoda harto la parte contingencia, de actualidad y, por supuesto, si entre medio podemos poner algo de entretención, en buena hora. Ha habido una crisis de seguridad en el último tiempo, ahora estamos con los incendios y eso acapara la agenda porque nuestro corazón, nuestra mente está pendiente de eso y el equipo del Mucho Gusto ha sido capaz de leer muy bien Chile y de entender que si estamos con esta angustia, pena, dolor, probablemente también con rabia frente a situaciones que pasan, eso tiene que expresarse en la pantalla. Hay momentos en los que podemos cocinar, reír, cantar y bailar y así ha sido. Pero también hay momentos para detenerse en los contenidos.
–El bloque matinal se ha vuelto uno de los más competitivos de la TV y actualmente las cifras fluctúan bastante. ¿Cuál crees que es la fórmula hoy en día para un buen matinal: el panel, la pauta, la dupla de animadores?
-No creo que haya que tener fórmula. Siempre ha sido súper competitiva la mañana. Los matinales son grandes estelares y, sin duda, es genial estar con el Jose y poder acompañar a la gente, informar y entregar puntos de vista, fijar posición y entrevistar. Nuestras entrevistas tienen algo especial. Trabajamos con un equipo que lee muy bien Chile y ahora está Juan Pablo (González) y la Andrea Olea que se han sumado con su aporte y han hecho un tremendo aporte. No hablaría de fórmula, sino que, quizás de estilo, de abordar la contingencia, tiene que ver harto con eso también.

–La química entre tú y Neme es innegable, ¿cómo es la fórmula de trabajo que tienen hoy en día? ¿Cómo vives tú esos momentos “virales” que tiene tu compañero? ¿Cuál es la interna entre ambos tras estos episodios?
-Con el Jose somos amigos hace mucho tiempo, hemos trabajado juntos en muchas oportunidades y nos tenemos un gran cariño y mucha admiración intelectual. Trabajamos muy bien, nos complementamos muy bien. Es una delicia estar juntos en la mañana, lo disfrutamos mucho y creo que ha sido un tan lindo año para el Jose, para mí, para el equipo del Mucho Gusto. Están esos momentos virales que son geniales que, de alguna manera, forman parte del estilo de nuestro matinal. Nos queremos muchísimo, somos muy buenos amigos en pantalla y fuera de ella. Tenemos estilos distintos y muy complementarios, nos encanta que así sea. Un poco como son los matrimonios y este es un matrimonio muy lindo y muy bien avenido.