Yunt es el nombre del proyecto creado por MC Tech Studio para incorporar Colaboradores Digitales en empresas medianas. Su objetivo es ofrecer un mapa en aquellos lugares donde están a punto de abordar la Inteligencia Artificial (IA) con el enfoque equivocado.
La iniciativa nació hace poco más de un año, cuando dicha firma decidió poner a prueba una tecnología que se basaba en un colaborador IA que trabaja como Asistencia de Gerencia, participando en reuniones, respondiendo correos y consultando por WhatsApp antes de tomar cualquier decisión, siempre bajo la supervisión directa de un jefe humano.
No tiene cámara ni rostro porque es un software, pero reportaba, rendía cuentas y dejaba registro de cada paso, como cualquier trabajador.
Su principal función era que el equipo haga más sin reemplazar a nadie ni sumar personas. Sus integrantes pueden dedicar más tiempo a dirigir y firmar el trabajo, y a las tareas que requieren su criterio.
Todo sobre Yunt
Fue este colaborador el que ayudó a crear Yunt, dedicado al desarrollo e integración de colaboradores digitales para empresas. Son sistemas de inteligencia artificial que asumen roles concretos dentro de la organización, con un perfil de cargo, competencias y responsabilidades definidas. Trabajan bajo la supervisión de un jefe humano y dejan registros imborrables que permiten revisar y auditar cada paso.
MC Studio Tech es una empresa que lleva más de ocho años desarrollando software y trabajando como gerencia de tecnología externa para organizaciones de distintos países. Su equipo reúne profesionales de seis nacionalidades. Esa trayectoria resolviendo tecnología dentro de empresas reales, no en el papel, es la base técnica sobre la que se construyó Yunt.
“En casi 25 años de trayectoria profesional, jamás he visto un organigrama empresarial con un puesto de trabajo llamado agente”, sostiene Rodrigo Medina, CEO y fundador de Yunt. “El término describe el interior de la máquina, una definición para ingenieros. Pero un gerente no necesita saber de arquitectura agéntica; necesita responder preguntas de jefatura: ¿quién supervisa este trabajo? y ¿qué ocurre y quién responde cuando el software se equivoca?”.
Lo que hace Yunt es formalizar el concepto de Colaborador Digital. No se trata de un simple eufemismo respetuoso, sino de una categoría que establece una vara alta frente al mercado mediante cinco requisitos obligatorios:
- Tener un cargo: Integrado formalmente a las funciones del organigrama.
- Tener un jefe: Un responsable humano directo encargado de la supervisión.
- Dejar evidencia: Registro transparente e imborrable de cada interacción y decisión.
- Ser auditable: Capacidad de someter su trazabilidad a procesos de revisión.
- Responder ante fallas: Un protocolo institucional claro sobre quién asume la responsabilidad cuando algo sale mal.
Con este estándar, la gran mayoría de las herramientas que hoy se comercializan como “agentes” en el mercado simplemente no califican.
La mayoría de las consultoras abordan la automatización digitalizando procesos, diagramas de flujo y mapas conceptuales. Sin embargo, en la práctica real de las empresas medianas y grandes, la operación no funciona según el manual: funciona gracias al criterio tácito de la persona que mejor hace el trabajo, un conocimiento que se pierde cada vez que ese profesional se va.
“Intentar sentar a dos personas a ponerse de acuerdo en el proceso único es entramparse sin salida”, indica Medina.
Por ello, Yunt dejó de digitalizar diagramas y pasó a digitalizar el rol. El mejor aliado para lograrlo no vino del área de TI, sino de Recursos Humanos.
Yunt explica a sus clientes la principal debilidad de esta tecnología: los modelos de lenguaje (LLM) pueden equivocarse y presentar sus respuestas con total seguridad, incluso cuando afirman datos inexistentes o citan documentos que nadie escribió.
“No vendemos promesas mágicas ni algoritmos infalibles”, señala Medina. “Entregamos la estructura operativa, el diseño por competencias y los mecanismos de supervisión necesarios para que las empresas incorporen inteligencia artificial de forma segura. Cada paso deja un registro imborrable que permite auditar el trabajo. El propio equipo de la empresa queda a cargo de dirigirlo y firmarlo.”